Martes 29 de Septiembre de 2009
El Cairo, el último cine céntrico y patrimonio de la ciudad, era una notable muestra de la arquitectura art decó y representaba a todos los cines que existieron en Rosario. Necesitaba una restauración, pero nadie pudo imaginar que en cambio se lo modificara irreparablemente. Al haberse mutilado el hall de entrada para reemplazarlo por un ingreso supuestamente funcional, el cine ha perdido su estilo, su anterior integridad arquitectónica, su carácter histórico y fundamentalmente su encanto. Se ha obrado en forma compulsiva, sin consultar a la población y presentándole un hecho consumado. El daño inferido al patrimonio arquitectónico e histórico y a la memoria colectiva parece irreversible, pero el tema merece un debate para que casos como éste no se repitan en el futuro.
Roque A. Sanguinetti, roquesang@yahoo.com.ar