Domingo 04 de Octubre de 2009
Una jornada agradable, con sol radiante, fue el marco ideal para que los miles de peregrinos, en su mayoría jóvenes, emprendieran ayer la marcha de 58 kilómetros para agradecer alguna gracia concedida o simplemente para cumplir una promesa.
"Voy agradecerle a la Virgen por Martín, mi nieto, que estuvo en coma y hoy tiene dos años gracias a un milagro de nuestra Madre", dijo Ruth, una joven abuela cuando comenzaba a caminar por la avenida Rivadavia.
Los jóvenes dan la nota de color. Banderas, vinchas, gorros y chalecos identifican el lugar de origen, la parroquia o el colegio al que pertenecen. Tampoco falta la música, desde las canciones religiosas hasta el reggaetón, pasando por la cumbia o el rock nacional.
La columna principal con la "imagen cabecera" prevé llegar a Luján hoy cerca de la 6.30, para media hora después participar de la misa que presidirá el cardenal Jorge Bergoglio, primado argentino, y que concelebrarán los obispos de la región Buenos Aires.
Los peregrinos cuentan con una fuerte apoyatura sanitaria y espiritual a lo largo del trayecto, con puestos cada 500 metros atendidos por unos 5.000 voluntarios, médicos y auxiliares.