El banco Macro afianza su plan de responsabilidad social
A través de su Fundación, mantiene con vigor sus distintos programas que motorizan diversos proyectos solidarios, impulsando el desarrollo de la sociedad con el fin de apostar al crecimiento de las distintas regiones del país y revalorizar las acciones y legado cultural.

Domingo 04 de Septiembre de 2011

El banco Macro, a través de su Fundación, mantiene con vigor sus distintos programas que motorizan diversos proyectos solidarios, impulsando el desarrollo de la sociedad con el fin de apostar al crecimiento de las distintas regiones del país y revalorizar las acciones y legado cultural. De esa forma, la institución bancaria genera sistemas de alianzas con otras organizaciones, logrando así una sinergia que permita concretar los objetivos compartidos.

Con esas premisas sustentadas en su responsabilidad social, la Fundación Macro acompaña a la Fundación Cecilia Baccigalupo, que favorece la sociabilización, crea amistades y permite que los chicos jueguen con otros chicos y establezcan nuevos vínculos en sus escuelas de tenis, paddel, básquet, futbol, hockey e iniciación deportiva.

Macro colabora estrechamente con los distintos emprendimientos que se llevan a cabo desde la Fundación Baccigalupo centrándose en la expansión de las escuelas deportivas hacia el interior del país. Hasta el momento el proyecto se extendió a Salta, Mar del Plata, Buenos Aires, Bahía Blanca y Río Gallegos contando con más de 400 alumnos en el 2010.

El mismo espíritu anima el apoyo al proyecto de actividades para la integración de personas con discapacidades que, a través de acciones artísticas, lúdicas y pedagógicas, desarrolla la Fundación Minka, organización sin fines de lucro que trabaja en Tucumán desde el año 1996 que incluye a los caballos en el desarrollo de esas terapias.

Las actividades de Minka asiste a niños y a jóvenes con diferentes discapacidades desde el año y medio de edad hasta los 24 años.

El banco también está presente en las actividades de CreArte, centro que en la ciudad de Bariloche ayuda a jóvenes y adultos con discapacidad en situación de pobreza. En la institución se dictan 27 talleres artísticos y de formación profesional como danza, plástica, cerámica, costura, cocina, títeres y computación. Actualmente asisten a los mismos 72 alumnos de entre 17 y 54 años.

Un programa que nació en 2003 merece especial atención. Ese año, la Fundación Macro comenzó la búsqueda de comedores comunitarios que no recibían aporte estatal o privado para luego trabajar de forma asociada con la comunidad que asiste a esos centros, de modo que las propias madres de los niños comenzaron a ser (y lo son en la actualidad) las encargadas de administrar las compras de alimentos, preparar el almuerzo diario y recibir herramientas de capacitación para hacer el proyecto más sustentable. Al día de hoy asisten 5.000 personas entre los comedores y los merenderos en las provincias de Salta, Jujuy, Misiones y Tucumán.

El sistema de entrega de alimentos es semanal, planificando un menú mensual para el que se contemplan víveres secos, carne, pan, verduras y frutas. Los cálculos, adaptación, revisión y distribución de los menús se hacen bajo el conocimiento técnico de un profesional en nutrición.

Los beneficios no se limitan a la seguridad alimentaria, sino que también se vinculan con los aportes de obras de infraestructura que permiten el desarrollo de actividades sociales de la comunidad.

El tren Alma. Macro también acompaña la labor solidaria del emblemático tren hospital de la Fundación Alma, que desde hace 30 años brinda atención médica primaria y educación sanitaria gratuitas en localidades que no cuentan con servicios pediátricos permanentes, llegando a las localidades de General Olleros, Foguista Juárez, Urundel, Campos Santos (Salta) y Pampa Blanca, Los Lapachos y Campo Santo (Jujuy).

El equipo de salud del tren hospital está formado por profesionales voluntarios: pediatras, odontólogos, enfermeros, técnicos en rayos y laboratorio, y asistentes sociales. Este llega con sus tres vagones a Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Santa Fe y Chaco, prestando atención primaria de salud y brindando charlas educativas para maestros y padres en las escuelas. Desde 1980 lleva atendidos más de 77.000 chicos.

Además, la Fundación Macro acompaña más de diez proyectos vinculados a la medicina social que motorizan las fundaciones Alegría y del Hospital de Niños, y el programa de Giras médicas rurales Tujume.

La educación, otro campo de proyección

La educación es otro de los campos en los que Macro manifiesta la proyección de su responsabilidad social. Así, apoyó la inauguración de 24 Rincones de Lectura en las provincias de Jujuy, Salta, Córdoba, Misiones, Chaco, Chubut, Mendoza y Santa Fe, donando a su vez un total de 7.200 libros.

En ese marco, también apoya desde sus inicios a la Fundación Aprendiendo bajo la Cruz del Sur, institución dedicada a difundir el uso de las nuevas tecnologías. A diciembre de 2010, suman 23 las escuelas de la Quebrada de Humahuaca equipadas y conectadas a internet satelital y 120 los docentes capacitados en el uso de nuevas tecnologías.

Además, la Fundación Macro ayudó a mejorar sistemas eficientes de provisión de agua y proveyó de pedagógico y didáctico a más de 20 escuelas en las provincias de Salta, Jujuy, Santa Fe y Misiones.