Jueves 16 de Julio de 2009
Es una vergüenza ver como nuestro querido autódromo que ha tenido sus días del gloria recibiendo categorías nacionales se encuentre en el estado que se encuentra. Cómo puede ser que Rosario no posea un autódromo acorde al crecimiento que ha experimentado los últimos años. Quienes seguimos las distintas categorías nacionales por todo el país somos testigos de cómo otras ciudades con menos poder económico construyen autódromos en una total comunión de recursos privados y públicos, entendiendo los gobernadores e intendentes que un autódromo genera ingresos para toda la cuidad, ya que una competencia automovilística de las principales categorías nacionales tales como el Turismo Carretera, Turismo Nacional, TC2000 y TRV6 son cientos de personas que se movilizan cada fin de semana, lo que genera ingresos para toda la ciudad desde hoteles, restaurantes, comercios hasta taxis. Por eso no puedo entender como nuestros gobernantes no ven el negocio que es para nuestra ciudad poseer un autódromo en condiciones. Con respecto a los vecinos de los terrenos alrededor del predio del autódromo que se quejan por los ruidos molestos me pregunto: sabiendo que allí se encuentra el autódromo ¿por qué se asentaron allí y construyeron sus casas? Los terrenos que comprende el autódromo de Rosario fueron donados para tal fin por sus antiguos propietarios y fue construido allí en los años 60. De más está decir que se han realizado diferentes estudios de impacto ambiental y todos dieron en los niveles correctos. En distintas ciudades del país vecino Brasil, caso Curitiba y San Pablo, poseen el autódromo en el centro de la ciudad y que yo sepa los vecinos no están sordos ni se vuelven locos porque allí se realizan distintas competencias automovilísticas. Solo espero que Rosario de una vez por todas posea un autódromo acorde a la ciudad que somos, ¿o será que no somos la ciudad pujante y con tanto crecimiento que nos quiere vender el intendente?
Vanessa Perretta, vanessapao@hotmail.com