El artículo de la última página
En el suplemento Mujer del diario La Capital escribe, desde hace unos cuantos años un señor que dice llamarse Jorge Besso. Quiero dejar en claro, para aclarar nomás (usando un modo de...

Jueves 17 de Abril de 2014

En el suplemento Mujer del diario La Capital escribe, desde hace unos cuantos años un señor que dice llamarse Jorge Besso. Quiero dejar en claro, para aclarar nomás (usando un modo de escribir propio de él) que no lo conozco ni personalmente ni de ninguna otra manera. Mejor dicho, no me conoce él a mí, ya que yo a él lo leo desde hace tiempo. Y si a los escritores se los conoce a través de sus escritos, entonces sí que lo conozco. El señor Besso escribe un artículo semanal en el mencionado suplemento, en la última hoja, de aproximadamente media página. Los temas que va tocando, semana a semana son variados; pero de todos ellos, se podrá estar de acuerdo o no, quedan (o sobran) motivos para seguir pensando, por lo cual, sólo por eso, ya sería un gran mérito para un escritor. Aclaro que en un cuadernillo de la Facultad de Arquitectura (UNR) de hace unos años, en la presentación de mi cátedra, lo prologué con una parte de un artículo suyo que se llamaba "Las Estructuras", con el que tuve un pie para destacar la importancia de ellas en la obra de arquitectura. El envío del último domingo 6 de abril llamaba la atención de entrada. En primer lugar por su extensión: ocupaba toda la última página. Además porque, luego de su foto y nombre, aparecían por primera vez en forma destacada, los títulos y honores del autor. Creo que ese artículo titulado "La clínica" se merece realmente ser destacado y a su vez recomendado. Señor lector de La Capital, si tiene a mano el suplemento Mujer, rescátelo y léalo. Creo además que el diario debería a su vez reproducirlo de forma destacada, como por ejemplo en el espacio Opinión de la parte central. Pero por las dudas que nada de ello ocurra, les cuento que tal su estilo, Besso nos introduce despacio en el tema y se remonta hasta la Revolución Francesa. Luego empieza a profundizar y al pasar por por los derechos del Hombre y del ciudadano hace hincapié en la evolución positiva de los del hombre y lo desprotegidos que han quedado los del ciudadano, cosa en la que me voy a permitir estar completamente de acuerdo, para finalizar con una perlita de completa actualidad como son los linchamientos. Voy a transcribir ese último párrafo sin el correspondiente permiso, porque no sé si esto le va ha gustar a Besso; ya que en mi humilde parecer no deja lugar a ningún tipo de dudas. Ahí va: "La fecundidad de la locura habla de que sin ella no se entiende la condición humana. La historia del entendimiento humano es quizás la historia menos conocida entre otras cosas a partir de la enigmática dualidad entre el hombre y el ciudadano. Casi cualquier hombre llegado el caso y las circunstancias puede participar del linchamiento o al menos fantasear con ello. En cambio un ciudadano tiene la posibilidad real de no dejarse arrastrar por las peores pasiones del hombre, las del vértigo de atacar el mal con el mal tras la locura de un acto perfecto que borre las inevitables imperfecciones de la justicia". Si alguien tiene una mejor manera de decir qué nos ocurre como sociedad que lo diga.

Roberto Brussa
DNI 6.045.443