Jueves 01 de Octubre de 2015
Lanzado desde la base espacial de Kourou, en la Guayana Francesa, el 16 de octubre del año pasado, el primer satélite geoestacionario argentino de telecomunicaciones ya cumplió seis meses en el espacio, lapso en el que superó varios desafíos. Entre ellos, su primera temporada de eclipses, que tuvo lugar del 26 de febrero al 13 de abril y constituyó una prueba de máximo nivel para sus subsistemas térmico y de potencia.
Matías Bianchi, presidente de Arsat, indicó: "Arsat-1 es el primero de los satélites del Sistema Satelital Geoestacionario Argentino de Telecomunicaciones, un plan que implica el diseño y fabricación de satélites propios y su puesta en órbita y operación por la Argentina con el objeto de incrementar las capacidades de nuestro país en materia de telecomunicaciones, defender las posiciones orbitales asignadas al país e impulsar el desarrollo de la industria espacial. El diseño de la huella del Arsat-1, que concentra su potencia máxima sobre el territorio nacional -incluyendo las bases antárticas e Islas Malvinas- permite brindar conectividad de igual calidad a todas las regiones del país, enmarcándose así en las políticas públicas del Estado nacional para reducir la brecha digital".