Domingo 12 de Julio de 2009
Autoridades policiales detuvieron y presentaron ayer a Arnoldo Rueda Medina, supuesto coordinador del cártel de La Familia, cuyo arresto originó que grupos armados atacaran varias instalaciones de la policía en Michoacán, en el oeste de México, los que dejaron cinco muertos y más de 18 heridos.
Rueda Medina, supuesto jefe de sicarios de la organización criminal y principal hombre de confianza de Nazario “El Chayo” Moreno, fue detenido por la Policía Federal en la ciudad de Morelia cuando llegaba a su residencia.
Medina era un alto jefe, coordinador de coordinadores de la La Familia. Se presume que el otro líder de la banda es Jesús “El Chango” Méndez.
Rueda Medina es el supuesto responsable del contrabando de la mayor cantidad de droga sintética que se transportaba hacia Estados Unidos y coordinaba las acciones de narcomenudeo en el estado de México.
“El aseguramiento de este tipo fue limpio. Posteriormente ellos (grupos armados) trataron de rescatarlo y fue cuando comenzaron a sufrirse estos enfrentamientos, donde resultaron heridos oficiales de la Policía Federal”, dijo por su parte el general Rodolfo Roque, del centro de mando de la Policía Federal en Iztapalapa.
La captura de Rueda Medina originó desde las primeras de ayer que grupos fuertemente armados realizaran una oleada de ataques sin precedente varias ciudades de Michoacán y contra un convoy de la policía. También protagonizaron un enfrentamiento con la policía en una autopista.
Rueda Medina es más uno de los más importantes en la estructura de esa organización en la región de Lázaro Cárdenas, junto con Rafael Cedeño Hernández, alias “El Cede”, detenido el 18 de abril en Morelia.
Los ataques con granadas y metralletas contra el ejército y la policía federal en Michoacán comenzaron en las primeras horas de ayer, cuando hombres armados acribillaron a balazos a dos militares en una zona de la ciudad de Zamora tras abandonar la sede del 37 Batallón de Infantería.
Además de los dos soldados muertos, varios sicarios irrumpieron también en la madrugada de ayer en las instalaciones policíacas de la capital Morelia, de Lázaro Cárdenas, de Pátzcuaro, de Zitácuaro, Huetamo, La Piedad, de Maravatío, Jiquilpan y en un hotel en Apatzingan.
En esos ataques con granadas y armas de alto calibre murieron tres oficiales y seis más resultaron heridos.
La oleada de asaltos armados inició en Morelia cuando un grupo atacó la sede la Policía Federal. En el lugar, seis agentes resultaron heridos.
En Apatzingan, los delincuentes lanzaron a la subsede de la policía tres granadas y ráfagas de metralleta. En el ataque murieron los oficiales Emilio González, Israel Mondragón y Daniel González.
Asimismo atacaron un hotel, que se ubica a un costado de la Presidencia Municipal, donde se hospedaban varios agentes de la policía.
Los ataques en Michoacán se produjeron un día después de registrarse un enfrentamiento entre supuestos grupos rivales y en el que perdieron la vida dos personas.
Desde enero han sido asesinadas más de 3.000 personas en México en hechos relacionados con el crimen organizado y los cárteles de la droga, para sumar unos 12.000 en dos años y medio. l (DPA)