El amor y la pareja, bajo el bisturí impiadoso del cine independiente
“Blue Valentine”, el filme de Derek Cianfrance que llegó al Oscar. La película, que se estrena el jueves, aborda el inicio y el fin de una pareja.

Domingo 24 de Abril de 2011

“Blue Valentine” es una de las pocas películas que quedaron rezagadas en la frenética temporada de estrenos posterior a los Oscar. Esa circunstancia, en la que el tiempo no cuenta, encuentra un paralelismo en el clima íntimo que promete este filme que enfoca la descomposición de una pareja, con varios premios en su haber, y que se estrenará el jueves próximo en Argentina.

Entre ellos se cuenta un prometedor estreno en el Festival de Sundance y posteriores candidaturas a los Globo de Oro para sus protagonistas, Ryan Gosling y Michelle Williams, y para su director Derek Cianfrance. Pero también una controversia, finalmente superada, por una escena de sexo oral que le valió una calificación que la hacía apta sólo para adultos.

La actriz, ex esposa de Heath Ledger luego de que interpretaran juntos a una de las parejas de “Secreto en la montaña”, también aspiró a un premio de la Academia por este trabajo, un rubro en el que compitió con Annette Bening (“Mi familia”), Natalie Portman (“El cisne negro”), Jennifer Lawrence (“Lazos de sangre”) y Nicole Kidman (“El laberinto”), el otro de los filmes que aun no llegó a la Argentina.

Con una narración en forma de flashback, la película cuenta la historia de un amor perdido. Dean (Gosling) y Cindy (Williams) recuerdan los mejores momentos de su historia y se conceden una noche para salvar su matrimonio, algo que podría ocurrir al día siguiente, cuando se festeja San Valentín, aunque como indica el título, podría ser finalmente un día muy triste.

Iguales pero diferentes. Ambos personajes llevan seis años de casados pero en ese tiempo debieron enfrentarse a problemas familiares, sociales y económicos que en momentos parecen poner en jaque una relación que comenzó como una dulce historia de amor entre un chico de clase media baja y una chica un escalón económico superior a él.

El guionista y director Derek Cianfrance ganó en 2006 el concurso de guiones Chrysler Film Project por este trabajo. El premio fue un millón de dólares para rodar la película. Sin embargo, cuando ya estaba todo listo para comenzar, ocurrió la trágica desaparición de Heath Ledger.

Ella, coproductora del filme junto con Gosling, se hundió en la depresión después de la muerte del actor y padre de su hija y sólo dos años más tarde estuvo lista para este trabajo.

La carrera de ambos intérpretes tienen similitudes. Tanto Gosling como Williams participaron de producciones puntuales para los grandes estudios. El lo hizo en “Crimen perfecto”, junto a Anthony Hopkins, y ella en “La isla siniestra”, además de la multipremiada “Secreto en la montaña”, en la que interpretó a Alma.

A los 30 años, Gosling sigue prefiriendo películas como “Blue Valentine”, que fue realizada al margen de los grandes estudios. El intérprete aseguró que no evita a los estudios, sino que siente “más libertad y más experimentación” en el cine independiente.

Desafío. Para Gosling, el modo poco convencional en que fue rodada “Blue Valentine” fue uno de sus mayores desafíos. Cianfrance filmó las escenas del comienzo en tomas prolongadas y consecutivas, sin rodarlas nuevamente, para capturar la pureza de una pareja que se enamora.

La estrategia cambió rotundamente con las escenas del presente, filmadas un mes más tarde, donde el director en ocasiones llevó a los actores a realizar 50 tomas de una sola escena “para que la escena se volviera vieja, como si uno ya no pudiera sorprender más al otro”.

Por su parte, Williams dijo que elige embarcarse en este tipo de filmes “intimos”: “Me gusta trabajar en películas pequeñas, con un pequeño equipo de rodaje. Me gusta la intimidad. Me gusta que parezca como una familia”, aseguró la actriz.

La intérprete restó importancia a la calificación de sólo para adultos por la escena en la que se sugiere que Dean le practica sexo oral a Cindy. Al contrario, se declaró “orgullosa” del resultado final: “Pensé «nunca he visto eso antes en una película de este tipo y estoy orgullosa de ser la primera». No lo encontré absolutamente nada escandaloso o de mal gusto”, afirmó la actriz sobre este filme que lejos de tranquilizar, intenta hacer reflexionar sobre la fragilidad del amor y la responsabilidad personal.

El "traidor del amor"

El director Derek Cianfrance reveló que la inspiración para “Blue Valentine” fue la “pesadilla” del divorcio de sus padres. Pensó que “Romeo y Julieta” y su amor eterno no reflejaban la realidad. “No le sucedió a nadie que conozco. Me interesé con esta idea de cómo las cosas pueden cambiar con el tiempo. Hay un misterio con el paso del tiempo y yo quería lidiar con éste como el traidor del amor”, dijo el director.