El amor por la bandera
Conocemos a muchas personas, algunas famosas y otras no tanto, que por su carácter temperamental, el apodo de "loco" les viene, "como anillo del dedo". Cada quien evocará en su memoria a ese alguien especial.

Lunes 19 de Diciembre de 2011

Conocemos a muchas personas, algunas famosas y otras no tanto, que por su carácter temperamental, el apodo de "loco" les viene, "como anillo del dedo". Cada quien evocará en su memoria a ese alguien especial. A mí me han rotulado como "el Loco del Mástil", lo acepto, es por la desesperación que me agarra cada vez que veo en la ciudad un mástil desnudo, cuando fue hecho para que en él flamee nuestro máximo símbolo de argentinidad, la celeste y blanca. Mi ya "añosa" obsesión tiene "raíces" de casi veinte años (decenas de notas cursadas a distintas instituciones y reparticiones son fieles testigos de mi cruzada) y espera ver los "frutos" en esta oportunidad histórica que se avecina, a pasos adelantados, como es el año en el que se cumplen 200 años su creación. La Capital ha publicado a lo largo de todos estos años mi inquietud, incluso una nota que llegó a ser tapa del Decano de la Prensa Argentina. Afortunadamente, la prédica no fue del todo inútil. Con satisfacción he visto que en las plazas Imperio y Sicilia, frente a la Municipalidad, las banderas han vuelto, pero no ocurre lo mismo con los otros mástiles diseminados en la ciudad. La plaza Libertad ostenta cinco que sólo sirven para colgar pasacalles entre ellos, incluso cuando esta práctica está especialmente prohibida por ordenanza municipal. Estamos todos imbuidos del espíritu mágico de la Navidad y el Año Nuevo. Estas fiestas reúnen a la familia, a los amigos, a las instituciones para hacer un balance de lo vivido y brindar por las expectativas del nuevo año, deseando que se cumplan nuestros sueños. Entre mis deseos está el de lograr que todos hagamos nuestro este sueño de sentirnos orgullosos de ser la Cuna de la Bandera y demostrarlo, vistiendo esos mástiles que aún permanecen desnudos. Un expediente presentado en el Palacio Vasallo, el 171.176 del 20/5/2009, reactualizado el 5/7/2011, propone un relevamiento de los mástiles y su reubicación en lugares adecuados. Espero que la nueva conformación del Concejo le dé tratamiento y forma, aunque esto no se agota en el trámite de un organismo. Los cambios se producen por la fuerza de cada ciudadano y se potencia con la unión. Si cada uno, desde el lugar en el que esté, se convierte en un custodio de esta esperanza, el 2012 nos encontrará vibrando en unión y libertad. Tenemos el privilegio de ser el lugar elegido por Belgrano para izarla por vez primera, de tener el único Monumento del mundo que le rinde honores, de haber colaborado en la confección de la bandera más larga ¿por qué no también disponer en los mástiles de la más fuerte, reverenciada y querida? Aun cuando se establezca por ordenanza a través del Concejo, está en todos nosotros defender y enaltecer nuestra identidad: abuelos, padres, chicos, estudiantes, obreros, empleados, profesionales, amas de casa, ser parte de esta cruzada no sólo cuando la selección de fútbol participa de un encuentro internacional o cuando se trata de una manifestación sectorial. Es el desafío que lanza este "Loco" que ama a su bandera.

Albino José Serpi