Domingo 05 de Junio de 2011
Leí y escuché varias discusiones con respecto a este tema. Uno de los argumentos que más ruido me hizo fue el de si está bien que le realicen la prueba genética a Marcela y Felipe Noble sin su consentimiento. ¿Esto no atentaría contra la libertad individual de elección de los chicos de querer saber o no? Pero hay algo que no es tenido en cuenta por aquellos que pregonan esta clase de argumentos, y es que dicho examen de ADN no sólo determinaría que, en caso que resultase positivo, Marcela y Felipe son hijos de desaparecidos, sino que también determinaría que Ernestina Herrera de Noble es una madre expropiadora. Es decir, la importancia de dicho ADN no sólo tiene que ver con una búsqueda de identidad, llevada adelante por la lucha incansable de las Abuelas de Plaza de Mayo, sino con una búsqueda de justicia. ¿Por qué nadie se pregunta por qué este juicio lleva ya más de 10 años con trabas judiciales y es el único de esta índole que tardó tanto tiempo para obtener la extracción de ADN de las personas afectadas? ¿cuántos y cuáles son los intereses que hay detrás de la Justicia? Yo, como hijo de la democracia que soy, tengo 25 años, lejos estoy de querer ese "revanchismo montonero", como algunos ingenuos suelen referirse al respecto de temas como este. Yo sólo pretendo que la Justicia cubra a todos los ciudadanos por igual, sin distinciones de color, sexo, clase o bandera partidaria, y ahora yo me pregunto ¿No será mucho lo que pretendo?
Nahuel Militano
DNI: 35.447.586