Miércoles 23 de Diciembre de 2009
Hace poco partió en un viaje sin regreso un ser humano muy querido, Jacinto Correa, Tito para sus allegados. Ligado a la música, nos deleitó en nuestros momentos de juventud con su voz tanguera. Después, incursionó en el mundo de la guitarrística y formó un interminable número de apasionados de la viola. Se destacó en buena cantidad de actuaciones y espectáculos, y a la vez se dedicó con verdadera pasión a la preparación de discípulos de diferentes edades. Todo Granadero Baigorria puede dar fe de lo que hoy comento. Tuve la suerte de conocerle y ser alumno suyo: no me costó prácticamente nada quererlo de corazón por su carisma, respeto y amor hacia los que asistíamos a su taller. Tito, te queremos un montón y te extrañamos de igual modo. No te olvidaremos jamás.
Oscar H. Rodríguez, DNI. 6004403