El acuerdo con Irán
Luego de la defensa que el canciller Héctor Timerman hizo en el Senado del acuerdo con Irán, el kirchnerismo aprobó el dictamen en comisión y el convenio con Teherán será sometido a votación y aprobado en la Cámara alta el próximo jueves 21.  

Lunes 18 de Febrero de 2013

Luego de la defensa que el canciller Héctor Timerman hizo en el Senado del acuerdo con Irán, el kirchnerismo aprobó el dictamen en comisión y el convenio con Teherán será sometido a votación y aprobado en la Cámara alta el próximo jueves 21. El memorándum es por demás polémico ya que no sabe a ciencia cierta si el juez Canicoba Corral y el fiscal Alberto Nisman podrán indagar en Teherán a los supuestos responsables del atentado terrorista más grave de la historia argentina. Cuesta creer que la teocracia iraní, cuyo presidente ha negado el Holocausto y se ha pronunciado por la desaparición de la faz de la tierra del Estado de Israel, entregue mansamente a los supuestos implicados a la Justicia argentina. Para Irán el conflicto con Israel se inscribe dentro del choque de civilizaciones, de la guerra milenaria entre el cristianismo y el islamismo. En consecuencia, hablar de jurisdicción argentina en Teherán resulta tragicómico. Lo más probable es que el feroz ataque contra la mutual judía el 18 de julio de 1994 quede impune, al igual que la voladura de la embajada de Israel dos años antes. Toda la oposición, apoyada por algunos grupos, votará en contra del memorándum para dejar en soledad al gobierno nacional en una cuestión por demás delicada. ¿Por qué Cristina adoptó esta estrategia que aparentemente está condenada al fracaso de antemano? ¿Por qué la presidenta juega toda la suerte del caso Amia a la “buena voluntad” de un régimen enemigo del Estado de Israel? A mi entender, Cristina hizo esta jugada porque llegó a la conclusión de que era el único camino a seguir para torcer el curso de una investigación que jamás avanzó desde el mismo día en que fue demolida la mutual judía. Este intento de acuerdo con la teocracia iraní es fruto de casi dos décadas de inacción judicial y política, de ausencia de una genuina voluntad del gobierno de turno por esclarecer el criminal ataque. Ni Carlos Menem, ni Fernando de la Rúa ni Eduardo Duhalde hicieron algo por averiguar quiénes fueron los autores ideológicos y materiales de esta atrocidad. Ellos son los máximos responsables de que quienes ordenaron y cometieron el crimen masivo caminen alegremente por las calles iraníes mientras los familiares de las víctimas observan con dolor cómo las esperanzas de justicia se consumen día a día.

Hernán Andrés Kruse
hkruse@fibertel.com.ar