La inminente puesta en marcha del acueducto Centro Oeste genera un serio desafío
para las localidades beneficiadas con la obra, que tienen que poner a punto sus estructuras para
poder brindar el servicio sin sufrir pérdidas. Es que en algunos casos el retraso en obras de
mantenimiento y la infraestructura obsoleta les pueden jugar una mala pasada. Por eso, varias
comunas y cooperativas trabajan contrarreloj para modernizar sur redes, cambiar los medidores y
prepararse para la llegada del agua del río Coronda.
De las 12 localidades comprendidas en el acueducto, en siete de ellas el
servicio está administrado por ocho cooperativas: Monje, Díaz, San Genaro (con dos cooperativas),
Montes de Oca, Las Parejas, Centeno y Totoras. Las otras cinco (Las Rosas, Bouquet, Los Cardos,
Clason y María Susana) está en manos de las comunas. En el caso de María Susana, la más atrasada en
cuanto a infraestructura, no tiene red de agua potable.
Las cooperativas llegan a todos los domicilios por extracción subterránea y
plantas de potabilización. "El agua que proveen siempre conservó, salvo casos muy excepcionales, la
misma calidad. Pero fueron cambiando los parámetros que miden la potabilidad", explicó el
presidente de la Federación de Cooperativas de Aguas, Adolfo Mandolessi. "Los requisitos son cada
vez más estrictos y nos encontramos con localidades que creían que brindaban un servicio de calidad
y ahora tienen que adecuarse a estándares de agua con tenores menores de algunos minerales",
contó.
"Es un verdadero desafío para las administraciones locales y para las
cooperativas, que ahora tendrán que comprar el agua y revenderla a los usuarios. El problema es que
se va a generar una diferencia importante entre la macro y la micromedición. Es que la
macromedición no falla, la micro sí, porque el instrumental se desgasta y mide menos, y además
porque la falta de inversión hizo que las cooperativas no pudieran hacer una micromedición
adecuada. También hay redes que cuentan con más de 30 años. Por eso ahora hay muchas con pérdidas
importantes", abundó el dirigente. La Federación está haciendo mediciones mediante nueva
tecnología.
El acueducto será administrado por Aguas Santafesinas, que venderá el servicio a
las localidades. Es que, salvo las 15 ciudades que se abastecen directamente de Assa, el resto de
los municipios son los que se hacen cargo del servicio, ya sea directamente o a través de un
concesionamiento. En Santa Fe hay 126 cooperativas que abastecen de agua potable a las poblaciones.
Ocho de ellas formarán parte ahora del sistema del acueducto Centro Oeste.
A partir de este abastecimiento, las cooperativas y las comunas deberán adquirir
el agua a la empresa santafesina, a través de una macromedición instalada en las cercanías de la población, donde el agua se vuelca a una cisterna. De ahí, será bombeada al
tanque de presión de cada localidad, desde el cual, previos controles bacteriológicos y agregado de
cloro, bajará a la red de distribución de las viviendas. Cada vivienda tiene sistema de
micromedición (a través de cada medidor).
A Mandolessi le preocupa la diferencia entre estas
mediciones. Primero por la pérdida en la misma red, que no se le podrá cobrar a nadie; segundo,
porque "los medidores, que siempre trabajaron con aguas duras, son lentos y a veces se traban. Las
cooperativas, por falta de inversión, no han podido mantener sus sistema de medición, porque no han
tenido autorización para aumentar los montos del servicios". Es que estos montos tienen que ser
acordados con los poderes concedentes y tener la aprobación del Enress —Ente Regulador de
Servicios Sanitarios—. "Este organismo es el que debe aprobar el cuadro tarifario y los
planes de desarrollo", detalló.
Hasta ahora, existe un compromiso de todas las partes para adaptar las
tarifas y los planes de desarrollo. "Tenemos 90 días —reveló el cooperativista—, lo
vamos a hacer con la federación y las localidades, y lograr una tarifa que no sea tan dispar de una
localidad a otra. Van a existir diferencias, porque hay comunas que tendrán que hacer adaptaciones
importantes, como la reparación de las redes que tengan muchas pérdidas, para poder facturar más
cercano a lo real".
El dirigente no tiene dudas: "Hay que apurarse y demostrar la eficiencia
para brindar el servicio. Nosotros nos encontramos con la tarea y el gran desafío de brindar agua y
tratar de seguir expandiendo la política de acueductos. Nosotros elaboramos hace 20 años una
propuesta para hacer acueductos. Y esto es muy parecido a lo que se presentó aquel entonces",
remató.
Con una inversión de 120 millones de pesos, el acueducto
Centro Oeste es una de las obras más importantes y emblemáticas de las últimas décadas. Llevará
agua a más de 73 mil vecinos de 12 localidades. Para esto, se tendieron 227 kilómetros de cañerías,
y tiene una planta potabilizadora que procesará 1.035 metros cúbicos de agua por hora. Municipios y
cooperativas son ahora los encargados de hacer que el servicio llegue a los domicilios.
Mientras se espera que la presidenta Cristina Fernández
incluya en su agenda la apertura, esta megaobra se presenta como solución y como un problema.
Cooperativas y municipios tienen que apresurarse para que no se le convierta en un salvavidas de
plomo.
Producción periodística:
Marcelo Castaños, Walter Gasparetti y Luis Emilio Blanco