Miércoles 05 de Septiembre de 2012
Pekín. — Un lujoso Ferrari negro se estrelló contra un muro a gran velocidad en marzo pasado en Pekín. Según varios medios, el conductor, que falleció en el accidente, era el hijo de Ling Jihua, un estrecho colaborador el presidente Hu Jintao. Este nuevo escándalo, ocultado durante meses, vuelve a sacudir la cúpula del poder chino pocos meses antes del previsto cambio generacional. Ling Jihua, hasta ahora un peso pesado en el partido, perdió el fin de semana su puesto de director de la oficina general del comité central, equivalente al de secretario de gabinete de la Casa Blanca. Hasta ahora, todo apuntaba a que en el futuro Ling formaría parte del buró político o incluso del comité permanente del mismo, el mayor órgano de poder del Partido Comunista de China.
Sin embargo, tras el accidente de su hijo Ling Gu, el político de 55 años fue degradado al puesto de director del Frente de Unidad. Tras el escándalo del defenestrado político Bo Xilai y su mujer, condenada por asesinato, este nuevo incidente, ocultado durante meses, volvió a sacudir al gigante asiático.
El accidente de Ling Gu ocurrió el 18 de marzo, tan sólo tres días después de la caída en desgracia de Bo. Y de inmediato surgieron grandes especulaciones, sobre todo después de que se retirasen de internet todas las informaciones relacionadas con el suceso del Ferrari.
Los detalles del accidente, ocurrido a las 4 de la madrugada en Pekín no tienen desperdicio. Junto al conductor del coche deportivo viajaban dos mujeres jóvenes, al parecer desnudas, lo que hizo pensar en juegos sexuales a bordo del Ferrari. Las dos universitarias sobrevivieron al accidente con heridas graves y una de ellas habría quedado al parecer paralítica. Oficialmente no hubo confirmación, pero desde hace tiempo la opinión pública se pregunta cómo pudo permitirse el joven semejante coche, que en China cuesta más de cuatro millones de yuanes (medio millón de euros).
Este escándalo es un duro golpe para el saliente presidente y jefe del partido Hu, que con el relevo de Ling pierde a uno de sus más estrechos colaboradores, con quien habría intentado asegurarse una futura influencia en la "quinta generación dirigente" a partir de su dimisión en el Congreso del Partido, en octubre.