Edición Impresa

El 2015 puede ser un año con mejores perspectivas

El índice Merval comenzó cotizando en 5.391 puntos, subió en 9 meses a 12.600 puntos logrando una mejora del 134%.

Domingo 21 de Diciembre de 2014

El año 2014 puede quedar en la historia como el de mayor volatilidad de mercado. El índice Merval comenzó cotizando en 5.391 puntos, subió en 9 meses a 12.600 puntos logrando una mejora del 134%. Sin embargo, en tres meses comenzó un retroceso que lo ubica en los 7.888 puntos, y reduce el beneficio al 46,3% anual.

   El que compró hace un año atrás, sigue feliz, el que lo hizo hace tres meses perdió el 38%. Números claramente binarios para un escenario económico muy complejo y que deja mucha tela para cortar.
  En enero asistíamos a una fuerte devaluación del dólar oficial, en el marco del fracaso de las negociaciones con el Club de París y una corrida financiera contra el peso. El dólar oficial pasaba de 6,52 a 8 sin pestañar. El dólar blue de $ 10 a $13 en un solo acto.

   La devaluación se llevó adelante sin un programa económico que acompañe la medida, lo que derivó en que los precios se la comieran. Consecuencia, la devaluación sirvió de muy poco.
  El resto del año siguió mostrando al gobierno en un debate económico, que se saldó hace pocos meses atrás con la salida de Juan Carlos Fábrega del Banco Central, y el timón solo quedo en manos de Axel Kicillof.

   El ministro tomó decisiones políticas de fondo, a saber:

   1) No desea devaluar. Mucho se habla de que la devaluación no sirve porque se traslada a precios, y esto termina impactando en el poder adquisitivo del salario. Esto mismo no sucede en Brasil, donde la devaluación no impacta en los precios internos. Si Brasil devalúa, y el resto de los países de Latinoamérica hacen lo mismo, perdemos posibilidad de mejorar nuestro comercio exterior, somos menos competitivos y creceremos menos. Conclusión, el oficialismo ni siquiera sabe devaluar.

   2) Suba de reservas. El gobierno salió a tomar crédito internacional, ingresaron los swap de China, un crédito al Banco de Francia, vendió las licencias 3G y 4G, y hasta salió a pedir financiamiento en el mercado con la colocación del Bonar 2024, y canje del Boden 2015. En resumen, el gobierno privatizó, buscó endeudarse y le pidió dinero a otros países. Desde esta columna nos parece muy bien este camino pero no digan que no hacen lo mismo que en los 90.

   3) Endeudamiento interno. En lo que va del año el Banco Central se endeuda en $ 140.000 millones, mientras que los préstamos al sector privado crecen en $ 75.000 millones. Una de las mayores virtudes de la actual política económica fue su política crediticia. Muchos emprendedores pudieron acceder a créditos blandos, y de largo plazo, algo que no ocurría en la Argentina. En el año 2014, la situación se fue revirtiendo, y los números hablan de un menor financiamiento.

   4) Mayor gasto público y financiamiento vía emisión. El gobierno incrementa el gasto público en $287.016 millones. Este total está financiado con ingresos que crecen en $165.000 millones, y $122.000 millones vía emisión de pesos del Banco Central. Toda suba de la emisión tiene su costo, en inflación y suba del dólar blue. Deberíamos ir a un escenario de financiamiento más genuino del gasto público.

   5) Durante todo 2014 no se terminó de cerrar el juicio de la deuda pública en Estados Unidos. Tampoco se espera que pueda cerrarse a corto plazo. Argentina tiene trabado el acceso de crédito internacional, no hay avances en el acuerdo con los fondos en litigio.

   Estos cinco grandes temas, son los que podrían destrabarse en el año 2016. Seguramente un nuevo gobierno podría devaluar sin trasladar a precio el mayor valor del tipo de cambio, ingresarían reservas genuinas, dejaría de endeudar al Banco Central para favorecer al sector privado y volvería a los mercados financieros internacionales. La idea es que sea un gobierno con más apertura financiera, como es toda América latina, con una política más firme en materia de infraestructura, energía y logística.

   Las elecciones comenzarán desde el mes de abril en adelante, por ende, si las encuestas y resultados comienzan a mostrar vientos de cambios, el dinero no tardará en desembarcar al país. Cuando hablamos tiempos de cambio, hablamos de cambios en la política económica. Hoy ningún candidato a ministro de Economía, oficialista u opositor piensa como Axel Kicillof.

Recomendaciones. El primer trimestre del año viene muy flojo, no habrá ingreso de exportaciones, y el consumo estará planchado porque no mejorará el poder adquisitivo de la gente. Será un trimestre crítico, con bajas en el precio de los activos, y dificultad para rentabilizar negocios. Siete de los 16 feriados están concentrados en el primer trimestre.

   • El segundo trimestre del 2015 es el de oro para la economía argentina, ingresarán los dólares de la soja, habrá paritarias y la recaudación tributaria alcanzará su nivel más elevado, cuando los contribuyentes paguen impuesto a las ganancias y bienes personales.

    • En el tercer trimestre tenemos las internas abiertas presidenciales, y encuesta en mano comenzaremos a cambiar el flujo de ingreso de capitales, el que viene financiará al que se retira.

   • En el cuarto trimestre, con el resultado en mano, estaremos en las puertas de un cambio, que podrá ser pequeño o mayor, pero gane quien gane, el país adoptara políticas mucho más previsibles, inclusive si gana el oficialismo.

   Conclusión: el 2015 luce mucho mejor que el 2014, se pueden hacer grandes negocios, hay que tener paciencia, dinero y esperar vientos de cambio.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario