Ejerzamos un voto leal
Considero un voto leal aquel que se mantiene fiel a nuestras convicciones, valores, ideas y creencias. Pero no es un voto cautivo ni un cheque en blanco sino que se renueva en base a la actuación, cumplimiento, idoneidad, o no, mostrada en el desempeño en el cargo a quienes hemos elegido.

Lunes 08 de Junio de 2009

Considero un voto leal aquel que se mantiene fiel a nuestras convicciones, valores, ideas y creencias. Pero no es un voto cautivo ni un cheque en blanco sino que se renueva en base a la actuación, cumplimiento, idoneidad, o no, mostrada en el desempeño en el cargo a quienes hemos elegido. Hemos sido inducidos en numerosas oportunidades a votar en relación a circunstancias coyunturales. El voto clientelar, que consiste en votar a las autoridades de turno, en base a una ayuda temporal y necesaria, generalmente otorgada en épocas electorales. El voto cuota, por ejemplo, en la época de la convertibilidad, nos coaccionaba a emitir nuestra decisión pensando en relación a los créditos tomadas en moneda extranjera más que en las cualidades de los candidatos o los programas de gobierno. El voto castigo, destinado más como acto punitivo hacia un candidato o partido, en vez de considerar los atributos y condiciones de los postulantes preferidos. ¿Qué tienen en común estos dos tipos de voto?: el miedo. Y con el miedo no se construye nada. El próximo 28 de junio nuestra democracia nos da nuevamente la oportunidad de elegir a nuestros representantes en base a lo que creamos mejor para nosotros y nuestra Nación. Ejerzamos un voto leal.

Alejo Vercesi,

DNI 5.077.247