Viernes 26 de Diciembre de 2008
Miguel Antonio Vallejos y un vecino de la villa de Centeno al 2400 arrastraban desde hacía tiempo diferencias que en el barrio atribuyen a pasiones futbolísticas: él era de River, su oponente de Boca. La madrugada de ayer se cruzaron en un pasillo y esa rivalidad recrudeció. Allí mismo, horas después del brindis navideño, Vallejos cayó desplomado por un escopetazo en la cabeza del que no sobrevivió. De acuerdo con el relato de sus familiares, el autor fue ese adversario, quien al mediodía fue detenido por efectivos de la comisaría 15ª.
Así explicó la policía el crimen de Vallejos, un joven de 24 años que vivía en ese barrio con su concubina y una hija de 2 años. Ayer a la madrugada festejaba la Navidad en la casa de su hermano, en un pasillo de Pueyrredón y Centeno, cuando alrededor de las 3.30 se retiró. Unos minutos después sus parientes escucharon una detonación y, al salir, encontraron a Vallejos tendido en el pasillo, con la cabeza destrozada de un escopetazo que le provocó pérdida de masa encefálica. "Nadie habla de una discusión previa. Sólo escucharon el tiro", confió un investigador.
Los familiares lo cargaron en una chata y lo trasladaron al Hospital de Emergencias, donde ingresó alrededor de las 4. Una hora y media más tarde falleció. Entonces, un familiar de Vallejos que participaba de la reunión reveló a la policía que, tras escuchar el tiro, salió a la vereda y vio a un joven de 18 años a quien le dicen Guego con un arma en la mano.
River y Boca.Según fuentes policiales, Guego y la víctima tenían roces y discusiones frecuentes porque el muchacho fallecido era de River y el supuesto homicida de Boca. "Se tenían bronca de antes", dijo un vocero policial. El hincha de Boca, identificado como Jonatan G., de 18 años, reside justo enfrente del pasillo donde ocurrió el crimen y a la vuelta de la casa de Vallejos.
"Miguel se fue con una jarra de vino y cuando salió escuché ruidos. Salí a la vereda y vi a los hermanos G., uno de ellos con una escopeta", reveló el principal testigo. Otros familiares de Vallejos contaron a la policía que, luego del escopetazo, Guego y sus familiares se fueron del lugar y dejaron su casa "vacía".
En base a esos testimonios, ayer al mediodía dos efectivos apresaron a Jonatan G. en una casa de Pueyrredón al 4100. Otros tres jóvenes de entre 17 y 23 años que estaban allí fueron demorados pero no quedaron imputados.
En ese domicilio, según el vocero, no se halló el arma homicida. Los investigadores calculan que el disparo fue efectuado a unos 3 a 5 metros de distancia de la víctima. Hasta anoche el imputado no había prestado declaración en sede policial. Hoy a las 18 será conducido a Tribunales para ser indagado por el juez de Instrucción Nº 8, Juan José Pazos, quien dispuso la autopsia de rigor.