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Ejecuciones mafiosas, con el sello de la saña y el bajo esclarecimiento

Violencia y narcotráfico. Dos crímenes brutales en los últimos 16 días, los de Germán Tovo y Maximiliano Rodríguez, emergen en una secuencia con hilos comunes.

Lunes 08 de Septiembre de 2014

Inermes ante sus agresores, cayendo desde corta distancia, preferentemente en la vía pública, con armas poderosas que disparan a repetición, en ausencia de riesgos para el que ataca, en acciones sorpresivas concretadas a traición y sobre seguro, de parte de ofensores que avanzan en grupo y con total despreocupación por la presencia de testigos. Las ejecuciones generalizadas en el área metropolitana de Rosario desde hace tres años tienen todos estos rasgos. Así fue la última, cuando dos sicarios asesinaron de siete balazos a Germán Tovo, en la puerta de su concesionaria ubicada a una cuadra y media de la Jefatura de Policía, a las 21.30 del martes pasado. También de modo semejante cuando, 16 días antes, una banda secuestró a Maximiliano Rodríguez de su casa de Roldán ante la mirada de vecinos para matarlo de ocho tiros por la espalda en la autopista a Córdoba.

A la inmensa mayoría de estos episodios los conecta como impronta fantasmal la presunción de provenir de conflictos por la comercialización de drogas. A veces, como en el incidente de Tovo, la persona eliminada no tiene antecedentes en ese campo pero sí se le reconoce, como es el caso, vínculos con individuos que sí se dedicaban a ello. Tovo era amigo de Luis Medina, ejecutado de 18 balazos hace siete meses en el Acceso Sur, además de empleado de la concesionaria Lume que éste tenía en Pellegrini al 5500.

Mensaje. Otro aspecto fundamental de la mayoría de estos asesinatos es su falta de esclarecimiento y el hecho de que en su ferocidad asoma la pretensión de dejar un mensaje. Son escasos los hechos en que se sabe quién mató, por qué y bajo el mandato de quién. Entre los casos recientes más llamativos que se entrelazan por sus rasgos compartidos —ejecuciones consumadas por sicarios, en hechos notorios por su violencia y ligados a la droga— aparecen todos estos:

• 18/4/2008: Walter José Lopresti, de 38 años, fue hacia un quincho en su casa de Roldán para sacar una Ford Ranger 4x4 que guardaba allí. Tres jóvenes a cara descubierta maniataron a su familia y la encerraron en una pieza. Luego lo llevaron hasta un quincho donde lo acostaron en el piso y le descerrajaron un balazo en la nuca. Los investigadores policiales inscribieron el hecho como una venganza relacionada con las actividades que le adjudicaban a Lopresti, quien había cumplido diversas condenas por narcotráfico en los penales de Ezeiza, Batán y Olmos.

• 21/2/2010: Domingo Selerpe, de 52 años, fue visitado en su casa de Pueyrredón al 4200 de Rosario por dos personas que entraron sin pedir permiso. Dos de ellos eran ex convictos: Abel Argañaraz, de 26, y Hugo Celso Aguirre, de 35. Aguirre habló con Selerpe hasta que le colocó un arma en la cabeza a la pequeña hija de Selerpe, que asistió al tiroteo posterior entre Mingo y los recién llegados. Selerpe disparó y Aguirre cayó herido. Luego Selerpe se enfrentó a balazos con Argañaraz. Los tres terminaron muertos.

• 30/5/2011: Oscar Osvaldo "Huevo" Ibáñez, de 41 años, y Oscar Balbuena, de 23, fueron ejecutados cerca del Frigorífico Swift, en Villa Gobernador Gálvez. Se habían bajado entre Circunvalación y el río de una Ford Ecosport, y personas nunca identificadas con las que en apariencia habían llegado allí concretaron el doble homicidio. El caso recayó inicialmente en el juzgado de Instrucción Nº 15. No pudo avanzarse sobre los agresores.

• 26/12/2011: Carlos "Enano" Fajardo, de 36 años, apareció ejecutado, atado de pies y manos, en el baúl de un Ford Fiesta Max estacionado en Mendoza y ruta 9, en Carcarañá. La hipótesis fue la de una ejecución ligada al narcotráfico. Un anónimo que generó una investigación judicial vinculó el crimen de Fajardo con el del sargento de la Unidad Regional II Carlos Honores, ejecutado el 5 de enero de 2012 (días después del crimen del "Enano") en un oscuro episodio en una estación de servicios de Circunvalación y 27 de Febrero. En el caso de Fajardo hubo dos personas procesadas.

• 8/9/2012: Martín "El fantasma" Paz fue ejecutado de seis balazos en Entre Ríos y 27 de Febrero. Iba en su flamante cupé BMW con su pareja y la pequeña hija de ambos cuando, ante el semáforo en rojo, dos hombres en moto se le pusieron a la par y lo acribillaron. Al parecer Paz —hermano de la entonces novia del "Pájaro" Claudio Cantero— manejaba dinero de la llamada Banda de Los Monos. Esta pesquisa generó el procesamiento de 38 personas por asociación ilícita. Pero los autores del homicidio de Paz no fueron procesados.

• 15/9/2012: Santiago "Gordo" Pérez tenía 35 años. Recibió un llamado en su nextel y salió a reunirse con una persona, cerca de las 22, en San Juan y Larrea. Luego de unas pocas palabras, un auto color champán con vidrios polarizados pasó por allí, alguien bajó una ventanilla y disparó. Pérez cayó con cuatro balazos y murió a bordo de su Peugeot Cabriolet 307. Su crimen dio lugar a una investigación por presunto lavado de dinero. El caso recayó en Instrucción Nº 5 y no hubo imputados individualizados.

• 30/10/2012: Arturo "Carau" Quevedo, de 58 años, tenía prontuario copioso por delitos violentos y narcotráfico. A las 21 de ese día un sicario llegó a su casa de Casilda al 1700 en Villa Gobernador Gálvez. Cuando salió Carau a la puerta le efectuó siete disparos que lo mataron en el acto. No se identificó al homicida. En 2013 la banda que integraba Carau Quevedo fue juzgada y siete personas recibieron hasta seis años de prisión por comercialización de drogas.

• 4/12/2012: Roberto del Valle Padilla, conocido como "Tuerto Boli", tenía 43 años, y una condena en 2010 por ser responsable de una cocina de cocaína. Fue emboscado desde una moto con dos hombres en Donado y Navarro mientras conducía su Chevrolet Astra a media cuadra de la seccional 17ª. Le dispararon nueve balazos con una pistola nueve milímetros. El homicidio no fue esclarecido y no hubo detenidos.

• 26/12/2013: Claudio "Pájaro" Cantero, 29 años, sindicado como líder de la Banda de Los Monos. Fue ejecutado de seis tiros en la puerta del boliche Infinity Night, en Villa G. Gálvez. El crimen desató una feroz represalia. Al día siguiente fue asesinado el dueño de la disco, Diego Demarre. Luego mataron a tres familiares de Milton César, a quien mencionaban como ejecutor del Pájaro. Por el homicidio de Cantero están procesados como autores Milton Damario, Facundo Muñoz y Luis Bassi.

• 29/12/2013: Luis Roberto Medina fue asesinado con 18 balazos por la espalda en acceso sur y Ayolas cuando manejaba hacia el hotel del Casino de Rosario junto a su pareja, Justina Pérez Castelli, también asesinada. Era socio gerente de la concesionaria Lume de Pellegrini al 5500, había contratado la franquicia para abrir el boliche Esperanto en Rosario y en 1999 lo habían detenido por integrar una banda acusada de falsificar dinero y traficar drogas. No hay personas identificadas por la autoría del crimen.

• 18/01/2014: Carlos Lauro Arriola, de 64 años, fue asesinado de nueve balazos al salir de un supermercado de Larrea y La Paz, a las 14 de aquel día. Había cumplido condena por narcotráfico. El caso fue radicado en el juzgado de Instrucción Nº 3. No hubo sospechosos identificados por la ejecución.

• 09/07/2014: Omar Iramar, de 25 años, fue asesinado de doce balazos a metros de una estación de servicio de Mendoza y Circunvalación, luego de reunirse con una persona que lo había convocado a ese lugar. Iramar se dedicaba a la compraventa de vehículos y tenía algunos antecedentes penales. Lo atacaron con una pistola de calibre 9 milímetros. La pesquisa quedó a cargo del fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Adrián Spelta y no se detectaron hasta ahora a los autores presuntos.

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