Viernes 01 de Junio de 2012
El Cairo.— La Junta Militar egipcia anunció que no renovará la aplicación de la ley de emergencia, una norma que expiraba ayer tras haber estado en vigor desde 1981. De esta forma, la máxima autoridad provisional del país árabe cumple una de las principales reivindicaciones de la revolución que en febrero del año pasado obligó a Hosni Mubarak a abandonar el poder.
Mohamed Askar, portavoz del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, subrayó que es competencia de la cúpula militar —y no del Parlamento— el levantamiento del estado de emergencia. "Las Fuerzas Armadas seguirán garantizando la seguridad en Egipto", afirmó.
En vigor desde 1981 —año del asesinato del presidente Anwar el Sadat—, la ley de emergencia fue mantenida por su sucesor, Mubarak, que la prorrogó por dos años en mayo de 2010. La norma permitía la suspensión de las libertades de prensa y asociación, la ampliación de los poderes de los órganos de seguridad y la anulación de los derechos civiles y políticos con la excusa de la lucha contra el terrorismo.
Tras la revolución del 25 de enero de 2011, la Junta Militar se comprometió a levantarla y, tras reactivarla de forma íntegra en septiembre pasado para evitar disturbios, pasó en enero a limitar su aplicación a algunos casos.
El presidente de la Cámara Baja, el dirigente de los Hermanos Musulmanes Saad Katatni, había expresado previamente su rechazo a la citada norma, que según grupos de derechos humanos ha permitido a las fuerzas de seguridad cometer abusos contra los civiles en las últimas décadas.
Entretanto, la organización de derechos humanos Human Rights Watch exigió ayer a las autoridades egipcias que liberen a 188 personas que siguen detenidas bajo la vieja ley.