Jueves 18 de Junio de 2015
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) cumplió su propuesta de prohibir efectivamente las grasas trans artificiales en un rango de comidas procesadas que van desde palomitas de maíz para microondas hasta pizza congelada, argumentando que elevan el riesgo de enfermedad cardíaca.
Según la nueva normativa de la FDA que comenzó a aplicar anteayer, los aceites parcialmente hidrogenados, que se ha demostrado que aumentan el colesterol LDL o “malo”, serán considerados aditivos alimenticios que no pueden usarse sin autorización específica de la agencia.
La regulación tendrá efecto cabal en tres años, ya que da tiempo a las compañías para reformular los productos y quitarles los aceites parcialmente hidrogenados o pedir permiso a la FDA para usos puntuales.
Luego del período de conformidad, no se podrán agregar aceites parcialmente hidrogenados a alimentos de consumo humano, salvo que estén aprobados por la FDA.
La industria alimenticia ha comenzado a preparar un pedido de aprobación de uso limitado de grasas trans en determinados productos, como las granas para decoración de tortas, informó el grupo que nuclea a dueños de supermercados y tiendas de comestibles, pero se negó a brindar detalles sobre la petición.
Los aditivos en alimentos no pueden ser utilizados a menos que hayan sido aprobados de antemano por la FDA o estén reconocidos como seguros.
En 2013, la FDA dictaminó preliminarmente que los aceites parcialmente hidrogenados, la principal fuente de grasas trans en la comida procesada, ya no están reconocidos como seguros porque elevan el riesgo de enfermedad cardíaca.
Los aceites se forman durante el procesamiento de los alimentos, al agregar hidrógeno al aceite vegetal para hacerlo más sólido.
Reducir su uso podría prevenir 20.000 ataques al corazón y 7.000 muertes, señaló la FDA.
Las grasas trans que se hallan naturalmente en la leche y ciertos productos cárnicos no estarían afectados por las reglas.
No existen beneficios a la salud por el consumo de dichas grasas, que se utilizan en alimentos procesados y restaurantes, generalmente para mejorar la textura, tiempo de vida en exhibición o el sabor.
La FDA informó que entre 2003 y 2012, se redujo el consumo de grasas trans en casi 78%, debido a que las industrias alimenticias han encontrado otros tipos de aceites para reemplazarlas.
En Argentina. El uso de grasas trans en alimentos industrializados en el país fue prohibido efectivamente el 3 de diciembre pasado.
Así, el Código Alimentario Argentino exige la restricción del contenido de grasas trans (aceite vegetal hidrogenado) en los alimentos industrializados de acuerdo a estándares internacionales, estipulando que no debe ser mayor a 2% del total de grasas en aceites vegetales y margarinas destinadas al consumo directo y a 5% del total de grasas en el resto de los alimentos. La fecha límite para su uso venció en 2012 para los aceites y margarinas y desde diciembre último alcanza a los demás alimentos.
Cuáles son. Las grasas trans se encuentran en aperitivos y snacks salados como papas fritas, palitos, galletas, en pizzas, barritas de cereales, hamburguesas, magdalenas, empanadas, donas y productos precocidos como canelones y croquetas, confituras industriales, los sustitutos lácteos para café, pizza congelada, masa refrigerada, manteca vegetal y las barras de margarina.
entre muchos otros.
Si se toma como ejemplo un adulto que consume un promedio de 2.000 calorías diarias, y que cada gramo de grasa contiene 9 calorías, de puede estimar que 2 gramos (aproximadamente) es la cantidad de grasas trans que una persona puede comer por día.