Jueves 18 de Julio de 2013
De costa a costa de Estados Unidos las temperaturas aumentaron ayer a niveles potencialmente peligrosos en momentos en que la ola de calor más amplia de este verano se extendió y estacionó; se pronostica que en muchas partes del país el alivio aún demorará algunos días.
La mayoría de los estados del país tienen al menos una región en la que la temperatura llegó a 32,2 grados, según el Servicio Meteorológico Nacional, aunque las temperaturas máximas estaban en el centro y noreste. El aire húmedo ha ocasionado que se sienta más el rigor, con índices de calor en algunos lugares arriba de 37,7 grados.
En la ciudad de Nueva York, donde se registraron 35,5 grados, el vendedor callejero de comida Ahmad Qayumi dijo que a las 11 de la mañana el limitado espacio dentro de su vehículo con paredes de acero se calentó tanto que tuvo que apagar su parrilla y cafetera. "Sencillamente estaba demasiado caliente. No podía respirar", comentó mientras rechazaba a un cliente que solicitó una hamburguesa. "Sólo bebidas frías", le dijo.
En medio del calor, funcionarios de los suburbios de Washington D.C. trabajaban para reparar el abasto de agua a cientos de miles de personas, justo cuando más la necesitan. A los residentes del condado de Prince George se les pidió no abrir los grifos, regar sus prados o descargar los inodoros para evitar que el sistema de suministro de agua colapse durante reparaciones de emergencia.
Bomberos del sur de California enfrentaban condiciones brutalmente calurosas y peligrosamente secas mientras combatían un incendio forestal en las afueras de Palm Springs. Las temperaturas llegaron hasta los 40,5 grados, dijo Tina Rose, portavoz del Departamento de Bosques y Protección contra Incendios de California. El incendio ya ha consumido siete casas.
En varios estados hace tanto calor que ha deformado el pavimento de las autopistas.