La presión de los vecinos de Rioja entre Alvear y Santiago logró anoche que empleados de la EPE desistieran de darle energía exclusivamente a un edificio de la cuadra mientras dejaba al resto a oscuras.

La presión de los vecinos de Rioja entre Alvear y Santiago logró anoche que empleados de la EPE desistieran de darle energía exclusivamente a un edificio de la cuadra mientras dejaba al resto a oscuras.
"Fue tanta la bronca y tan impresionantes los insultos por esa injusticia que las cuadrillas tuvieron que irse", relató a este diario un vecino.
El insólito hecho comenzó cuando, pasadas las 20, aparecieron "varias camionetas y un generador gigante destinados sólo a un edificio de Rioja 2307", contó otro testigo. Cuando la gente preguntó el motivo de esa decisión, un referente de la firma santafesina dijo que era una "orden política".
Todos empezaron a gritar y hasta hubo intercambios de insultos con los moradores del edificio. Tan tenso se tornó el episodio que la EPE debió abandonar el lugar mientras los vecinos se quedaron con una pregunta atragantada: ¿quién habrá sido el que pidió semejante privilegio?



