Ecuador, Bolivia y Paraguay se aprestan para recibir al Papa
Los gobiernos y la feligresía culminan los preparativos para las actividades que Francisco desarrollará en la región. Llega al continente el domingo.

Miércoles 01 de Julio de 2015

El Papa Francisco comenzará el domingo próximo su visita a Ecuador, Bolivia y Paraguay, lo que representará la primera gira hacia Latinoamérica decidida por su pontificado, justamente en tres naciones “habitualmente no en el primer puesto de atención mundial” en donde viven los mas marginados y sin voz, afirmó ayer el vocero vaticano Federico Lombardi.

Ecuador con unos diez millones de habitantes, Bolivia con unos 15 millones y Paraguay con unos siete, son tres países donde los católicos son mayoría y en donde los índices de pobreza, pese a los progresos de los últimos años, son altos.

El viaje hacia esas tres naciones representa un valor muy significativo tras la publicación de la encíclica “Laudato si”, que Francisco dedicó a la custodia de lo creado, al tiempo que son países con fuertes componentes indígenas, mestizados de etnias y culturas.

El viaje plantea, además, algunos desafíos geográficos, como en la etapa de El Alto, vecina a La Paz, donde el Santo Padre deberá afrontar una altura de 4.600 metros sobre el nivel del mar.

“Sabemos que puede ser un reto para hacer un viaje con estos cambios de altitud, pero el Papa no tiene la más mínima preocupación o incertidumbre, quiso hacer esta etapa” en América latina “y la hace con la total convicción de poder hacerla bien”, dijo Lombardi.

El arco natural que abarcan los tres países va desde los Andes hasta el Amazonas, son países que Jorge Bergoglio también visitó antes de convertirse en Papa, y donde tiene amigos, como en el colegio Javier de los jesuitas ecuatorianos.

El viaje anticipa una agenda muy cargada ya que Francisco estará unas 48 horas en cada nación, visitando al menos dos ciudades en cada una, con citas que incluirán a los ancianos en Ecuador, los detenidos en Bolivia y los niños enfermos en Paraguay.

El hilo conductor de las visitas —dijo Lombardi— es “la alegría del anuncio del Evangelio. Los textos que tener presentes son el «Evangelii gaudium» del Papa y el documento de Aparecida, redactado por el entonces arzobispo Bergoglio”.

Entre los momentos a tener particularmente en cuenta se encuentra la participación del Papa, en Santa Cruz, el 9 de julio, en la jornada final del II Encuentro Mundial de Movimientos Populares.

Gira en septiembre. En septiembre el Papa se trasladará a un escenario distinto, también marcado por grandes diferencias. En su viaje a Cuba y a Estados Unidos se reunirá con presos, personas sin hogar e inmigrantes, así como con algunos de los líderes más poderosos del mundo, se precisó también ayer.

Francisco hablará en una sesión conjunta en el Congreso en Washington, el primer Sumo Pontífice en hacerlo, y se reunirá con el presidente cubano, Raúl Castro, en La Habana.

En Cuba estará entre el 19 y el 22 de septiembre y luego viajará a Estados Unidos desde el 22 y al 27 del mismo mes.

Francisco hablará también en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, que le ofrecerá una tribuna para influir nuevamente en el debate climático antes de una cumbre sobre el tema en diciembre en París, luego de la publicación de la “Laudato Si”, que hace un llamado a salvar el planeta de la degradación.

En Nueva York también participará en un servicio religioso en la Zona Cero, centro de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center, y se reunirá con inmigrantes y sus hijos en una escuela en Harlem.

Francisco también sostendrá un encuentro con el presidente estadounidense, Barack Obama, en la Casa Blanca el 23 de septiembre.

Durante los dos últimos días en Estados Unidos irá a Filadelfia para cerrar el Encuentro Mundial de las Familias, una reunión católica internacional que se celebra en una ciudad diferente cada tres años.

El programa en Cuba incluye visitas a La Habana, Holguín y Santiago, antes de volar a Washington, Nueva York y Filadelfia.

El Papa será recibido por el presidente Raúl Castro el 20 de septiembre y, según fuentes del Vaticano, podría reunirse también con su hermano mayor y ex mandatario Fidel Castro, dependiendo de la salud del líder revolucionario. Al igual que sus predecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI oficiará una misa en la Plaza de la Revolución de La Habana, donde hay un enorme mural del guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara.

Una nota oficial difundida ayer por el gobierno comunista y la Conferencia de Obispos Católicos detalló que oficiará misas en La Habana, Holguín y Santiago de Cuba.

“El Santo Padre quiere mostrarnos su cercanía en un momento en que, gracias también a su mediación, se respiran aires de esperanza por las nuevas posibilidades de diálogo que están teniendo lugar entre los Estados Unidos y Cuba”, dijeron los obispos.