Edición Impresa

Economistas opositores prevén un 2013 con más conflictividad social

Javier González Fraga (UCR), Claudio Lozano (FAP) y Federico Sturzenegger (PRO), alineados en partidos de la oposición, plantearon un 2013 "complicado y difícil" con un escenario de cuasi estancamiento y suba de la conflictividad social durante el panel "situación actual y perspectivas de la economía argentina" del coloquio de Idea

Lunes 22 de Octubre de 2012

Los economistas Javier González Fraga (UCR), Claudio Lozano (FAP) y Federico Sturzenegger (PRO), alineados en partidos de la oposición, plantearon un 2013 "complicado y difícil" con un escenario de cuasi estancamiento y suba de la conflictividad social durante el panel "situación actual y perspectivas de la economía argentina" del coloquio de Idea, a diferencia del optimismo moderado de la mayoría de los empresarios respecto a los números del año que viene.

Entre las razones que encontró el trío para enfriar la perspectiva del futuro cercano, figuran en primer lugar el aceleramiento de la pauta inflacionaria, el atraso del tipo de cambio y los deficientes niveles de inversión.

Pero también mencionaron otras dificultades como la multiplicación del gasto público, la alta presión tributaria y la reprimarización de la economía, más atada que nunca a la soja.

"Estamos ante un problema doble: por una parte, hay una desarticulación creciente del modelo económico del gobierno, a lo que se suma un cambio de fase para pasar de un crecimiento alto a un estancamiento o crecimiento lento", dijo Lozano.

El diputado del FAP agregó que este nuevo escenario puede complicar un cuadro social "atado con alambre".

González Fraga también vaticinó un 2013 áspero "que puede dejar lugar a sorpresas políticas y electorales".

Gestión agotada. Los tres economistas coincidieron en señalar que algunas variables del modelo empiezan a hacer agua. González Fraga, dos veces presidente del BCRA y candidato a vicepresidente de la fórmula radical de las últimas elecciones, situó en primer lugar a la aceleración reciente de la inflación, que si bien se redujo en 2008 subió con fuerza en los últimos 12 meses para empezar a rondar el 30 por ciento.

"Lo preocupante es que se da esto a pesar de que la carne y los lácteos están planchados desde hace 18 meses, y del cuasi congelamiento de tarifas", agregó.

A eso le sumó la apreciación del peso, "la moneda más apreciada de la región por encima de Uruguay y Brasil".

Según explicó, para alcanzar a Brasil hoy habría que devaluar el peso un 44 por ciento en términos reales. "Esto se nota y afecta a las economías regionales", avisó, para destacar luego que esta supuesta reindustrialización del país en realidad lo está llevando a una reprimarización.

Por su parte Lozano, habló de los problemas de gestión que empezaron a aparecer en 2007, cuando comienza a desarticularse el esquema de política económica que tenía el gobierno.

"Ahí entra el tipo de cambio, los superávits fiscal y externo, y las alteraciones en el sistema de precios que desarmaron ese dispositivo económico que funcionaba desde 2002".

Ese piso de 20 por ciento anual de inflación es lo que debilita el tipo de cambio, y genera la paradoja de una suba de costos laborales en dólares y pérdida de la competitividad. "Una inflación que lima el efecto de las políticas sociales", sintetizó.

Inversiones y gasto. La falta de inversión, coincidieron los tres, es un problema "serio" que ya que afecta a las pymes, impedidas de crecer. También la expansión del gasto, una política que si bien desde el radicalismo y el FAP apoyan por cuestiones ideológicas, se volvió "desproporcionado, sin productividad ni económica ni social".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario