Sábado 09 de Mayo de 2009
La madre de un adolescente denunció ayer que las autoridades de un colegio católico de Paraná la obligaron a reubicar a su hijo en otra institución luego de acusarlo de conducta "inmoral" porque llevaba un preservativo en un bolsillo.
Roxana Cogno, madre del estudiante de 15 años que hasta la semana pasada era alumno del Instituto del Seminario Arquidiocesano en Paraná, lamentó la situación y dijo que su hijo se encuentra traumatizado tras el incidente.
"Esto ocurrió hace un par de semanas. Según lo que me informó la vicerrectora, un docente advirtió que mi hijo guardaba algo en el bolsillo y cuando le exigieron que mostrara qué era, exhibió una cajita en la que suelen vender los profilácticos con uno en su interior", explicó.
Cogno sostuvo que, según el relato de los alumnos, el objeto "se lo acababa de pasar otro chico en el aula y mi hijo lo agarró por curioso, pero como lo vieron a él, lo sancionaron".
"Realmente no me interesa el tema de que el otro pibe se lo haya pasado y lo responsabilizaron a mi hijo; creo que lo más lamentable es que en todo momento, mientras me daban plazo de una semana para reubicarlo en otra escuela, lo tildaron de inmoral y de tener actitudes inmorales", dijo la madre.
Además, afirmó que "quedó en claro que en ningún momento hubo exhibición ni bromas con esa cajita ni con su contenido, sólo un chico que se la pasa a otro para que lo vea".
"A mi hijo, en nuestra casa, mi marido y yo le hablamos claro sobre educación sexual y sabiendo que es un buen pibe, deportista, que incluso está casi profesionalmente en un equipo de fútbol; le tenemos que plantear las realidades de la vida tal cual son", remarcó.
Ahora, destacó, "tengo en casa a un muchacho que se pregunta traumatizado sobre una inexistente conducta inmoral que le quisieron imponer con esta acusación, a la que llegaron después de una reunión con el consejo consultivo" del colegio religioso.
"Lo que me dijeron las autoridades es que no cabía ninguna elasticidad en la medida, «tengo que actuar sobre los hechos» me dijo la vicerrectora y todo terminó avalado por el director, el padre Horisberger", remarcó.
La madre recordó que su hijo es "un chico sano, no fuma, no toma, no tenía amonestaciones".
"Soy consciente que lo tengo que acompañar con una buena educación sexual en su despertar y lamentablemente existen otras personas que me quieren convencer de que es un inmoral o un monstruo no digno de seguir compartiendo un aula", resaltó.
El adolescente cursaba el noveno año en esa "escuela de aprendizaje integral de la vida cristiana" —como se señala en la página web del Seminario— y tuvo que ser reubicado en otro establecimiento por disposición de las autoridades.
La delegada en Entre Ríos del Instituto Nacional Contra la Discriminación (Inadi), Cristina Ponce, reconoció que la situación "es muy contradictoria y altamente compleja. Mientras desde el Estado se encaran campañas para preservar la salud sexual de los chicos y se los instruye para evitar embarazos no queridos o enfermedades como el sida, ocurren estas cosas".
Ponce calificó a lo ocurrido como un "contrasentido, porque la actual ley de educación contempla la educación sexual y reproductiva de los jóvenes", aunque reconoció que deberá analizarse la situación para ver si encuadra dentro de la reglamentación específica del instituto.
Por su parte, la directora de Educación Privada de Entre Ríos, Patricia Todoni, dijo que pedirá "un informe por escrito a las autoridades del Seminario para conocer fehacientemente cómo ocurrieron los hechos".
Todoni adelantó también que el lunes se reunirá con los directivos y el apoderado legal del instituto. "Por el momento no puedo adelantar ninguna respuesta, porque también tenemos que informarnos de cómo era la conducta del chico dentro de la escuela y si ha tenido otros incidentes anteriores", agregó.
Dijo que sólo conoce los hechos por las declaraciones de la madre. "Deben entender que también tengo que conocer la opinión de las autoridades escolares antes de tomar alguna decisión".
Aunque advirtió que los padres al elegir el instituto educativo donde se educarán sus hijos aceptan un acuerdo de convivencia, "que en el caso de los establecimientos privados tienen algunas particularidades que no existen en las escuelas oficiales".
El chico expulsado asiste al colegio de educación media que funciona dentro del Seminario Arquidiocesano de Paraná, y es un instituto preparatorio para que los chicos puedan continuar luego sus estudios de sacerdote.