Martes 25 de Noviembre de 2008
Como médico estoy sorprendido por una campaña publicitaria sobre una presunta vacuna contra el cáncer de cuello de útero. En realidad, dicha vacuna, aún en investigación, sería para dos cepas del virus HPV (sólo dos de cientos de cepas existentes) que tendrían cierta relación con algunos tipos de cáncer de cuello de útero. Y no es lo mismo a decir que existe una vacuna para el cáncer. Por otro lado, originalmente los investigadores pusieron el énfasis en proteger contra esas cepas del virus a mujeres que no hubieran tenido relaciones sexuales. Cuando hoy se la promueve sin límite de edad. Les recuerdo lo costosas que son las tres dosis propuestas y además, curiosamente, que en dicha propaganda no se menciona al papanicolau como único estudio que disminuye en un 60 % las muertes por cáncer de cuello de útero. Me permito sospechar que esto no tiene nada de científico.
Roberto Feldman