Domingo 03 de Enero de 2010
Sus lustrosos destellos, su brillo y ostentación se han empañado por la revelación en noviembre pasado de una verdadera crisis deficitaria, pero Dubai se dispone a inaugurar mañana el que posiblemente sea el último gran monumento del emirato en muchos años: el rascacielos Burj Dubai, con un total de 160 plantas y 800 metros de altura. Superará al Taipei 101 como la estructura habitable más alta del mundo que bate el récord anterior por unos 300 metros adicionales.
Fue diseñado por Adrian Smith, de 65 años y de Chicago, ciudad que alberga la torre Willis (antes Sears), que en su momento fue el edificio más alto del mundo.
La última extravagancia de procedente de la región del Golfo, que rompe todos los récords anteriores, puede constituir el fin de una era que comenzó en 1994 cuando se inició la construcción del Burj al Arab. Con ese edificio, que se inauguró en 2000, Dubai se colocó en el mapa mundial lo que actualmente es el segundo hotel más grande del globo.
El nuevo Burj Dubai podría empeorar los males del emirato añadiendo más propiedades a un mercado saturado. El complejo alberga más de 1.000 viviendas, 160 lujosas habitaciones de hotel y 37 plantas de oficinas equipadas con suites.
Los aficionados a los récords, entusiastas de la arquitectura y personas a las que les fascinan las extravagancias esperarán mañana para ver cómo abre sus puertas el nuevo Burj Dubai y para saber cuál es la altura exacta del edificio más alto del mundo. Se alzará 800 metros del suelo, por lo menos.
Para añadir algo de emoción y alimentar la incógnita entre los promotores inmobiliarios, los directores del proyecto mantienen en secreto la altura exacta. l (DPA)