Dos testimonios hunden al acusado de asesinar a la estudiante chilena más complicado
Lucas Azcona fue reconocido por mujeres, quienes aseguraron ante el juez de la causa que apenas pudieron escapar de los ataques.

Sábado 15 de Noviembre de 2014

Dos de las presuntas víctimas del acusado de asesinar a la estudiante chilena en el barrio porteño de Almagro, Lucas Azcona, declararon ayer ante el juez de la causa y reconocieron al imputado como la persona que las atacó.

Según fuentes con acceso al expediente, las jóvenes declararon ante el juez Luis Zelaya, a cargo de la investigación por la muerte de Nicole Sessarego Borquez, de 21 años, y ambas reconocieron que el joven , ahora detenido, fue quien las persiguió y atacó en la zona sur del Conurbano bonaerense.

Para la semana que viene están previstas las declaraciones de otras dos mujeres que dicen que el joven las atacó y la realización de las pericias psiquiátricas y psicológicas.

Además que a las testimoniales de las jóvenes, ayer se sumó la declaración de una compañera de trabajo de Azcona que confirmó que el 15 de julio, día del crimen de Nicole, el acusado llegó herido y ensangrentado al trabajo.

"La compañera del trabajo refiere que ese día Lucas llegó agarrándose la mano con una remera blanca conteniéndose la sangre y diciendo que había sufrido un intento de robo", relató Julio Cisterna, abogado de la querella.

El jueves se conoció que el ADN de Azcona es compatible con el que apareció en varias manchas de sangre levantadas de la escena del crimen de Nicole.

El análisis practicado se cotejó con cuatro muestras que se levantaron del lugar del hecho y el resultado determinó que la sangre de Azcona es compatible con la hallada en la zona donde se produjo el asesinato de la estudiante chilena.

Además, el informe determinó que Nicole fue atacada de frente por el homicida, ya que así lo indican las heridas y lesiones que presentaba el cuerpo de la joven.

Para la querella "el caso está cerrado" ya que el estudio de ADN es concluyente y se suma al resto de las pruebas que hay en contra de Azcona.

"En principio la sangre de la ropa que se le secuestró a Lucas daría negativo para Nicole, pero sería de otra mujer", dijo Cisterna.

El acusado, de 22 años, fue entregado a la Justicia por su padre el domingo pasado. El hombre dijo reconocer a su hijo en las imágenes de las cámaras de seguridad que grabaron los movimientos posteriores al hecho.

A raíz de la difusión de la fotografía de Azcona, numerosas mujeres se presentaron ante la Justicia para denunciar supuestos ataques suyos. Al parecer, el joven tendría una preferencia por determinado tipo de víctimas, así como una forma recurrente de abordarlas. "Parece haber un ritual en vestirse para ir a cazar", remarcó la abogada Patricia Anzoátegui, también parte de la querella. Y añadió que el acusado buscaba a chicas "muy similares a Nicole y repetía la forma" de ataque.

Las afirmaciones de la letrada emanan de las declaraciones que hicieron hoy ante el juez de instrucción Luis Zelaya dos jóvenes, identificadas como Débora (20) y Cinthia (18). "Hablaron del gorro, de la ropa negra, que llevaba cadenas en el pantalón y de toda una serie de elementos que coinciden", precisó.

"Lo más jugoso fue cuando declaró Débora, que cuenta todo un patrón, que (Azcona) concurría siempre al quiosco donde ella trabajaba y que debe haber ido como veinte veces antes del ataque", dijo. Esa joven relató que una noche salía de un gimnasio en Bernal, en el partido bonaerense de Quilmes, y cuando estaba en la parada del colectivo, un joven vestido de negro se acercó y luego subió al ómnibus tras ella. Al descender en su casa de la localidad de San Francisco Solano, el atacante se tiró encima de ella, forcejearon, y finalmente pudo zafar, pararse y correr.

Cinthia, en cambio, no fue atacada, pero Azcona (a quien conocía del barrio) la persiguió en dos ocasiones, también vestido de negro.