Dos poemas

Lunes 20 de Enero de 2014

Lluvia primera

En tus manos otra vez lo posible,

el grito a través de los grandes arenales,

la ciudad, la sombra de la piedra, el silencio.

Otra vez, en tus manos,

el mundo que desenvuelve su madeja de tiempo

y soledad,

de ausencia tuya ayer.

Oh, amor mío, como pesa la memoria

en estos días.

 

III ( La única ciudad

para vivir y morir)

¿A dónde iremos a vivir,

En qué tierra olvidaremos

nuestra piel,

bajo qué musgo crecerán

nuestras últimas palabras?

Allá se encuentre tu sonrisa

y tu mano hacia la flor,

pero muy cerca del otro abismo

con que alguna vez

hemos soñado

Nada sin embargo, puede

movernos de esta inmovilidad

de sangre y piedra.

Aquí estaremos hasta el final,

cuando la tierra avance,

cuando el musgo cubra

con paciencia

la boca

la flor,

las tristes memorias.