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Dos masacres que resumen una década de terror

Martes 07 de Abril de 2009

Lima.— El fallo que hoy le pondrá fin al juicio contra Alberto Fujimori está referido a dos masacres en las que murieron 25 personas. Las matanzas, conocidas como Barrios Altos y La Cantuta, fueron obra del grupo Colina, un destacamento militar formado por especialistas en Inteligencia que cometió otros crímenes, aunque Fujimori no será procesado por ellos porque no hacen parte de los casos por los que se pidió su extradición a Chile.

  El 3 de noviembre de 1991, diez encapuchados con fusiles HK con silenciador irrumpieron en una casa del sector céntrico limeño de Barrios Altos, donde había una fiesta, y dispararon indiscriminadamente, matando a 15 personas, entre ellas un niño de ocho años.

  La masacre se perpetró ante la suposición, nunca probada, de que los presentes —vendedores ambulantes de helados en su mayoría— eran militantes de Sendero Luminoso que hacían la fiesta para recaudar fondos.

 

Sin pruebas. Por otra parte, el 18 de julio de 1992, encapuchados entraron a la universidad La Cantuta, en Lima, y se llevaron a 10 personas cuyos cadáveres fueron hallados en fosas clandestinas meses después.

  Según las investigaciones, el Colina creía que el profesor Hugo Muñoz y nueve estudiantes de esa universidad eran senderistas. Pero no surgieron pruebas contra ninguno de ellos.

  El proceso también incluye los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer, encerrados tras el "autogolpe" de 1992 en el cuartel general del ejército.

  Aunque ese día hubo varias detenciones arbitrarias, en los casos de Gorriti, famoso periodista que había revelado las actividades clandestinas del entonces desconocido asesor presidencial Vladimiro Montesinos, y de Dyer, ajeno a la política pero con enemistad personal con Montesinos, se presume que se quiso desaparecerlos, lo que se frustró al salir a la luz en dónde estaban.

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