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Dos jóvenes de Villa Mugueta concretaron el sueño de hacer cumbre en el Aconcagua

El médico Gabriel Galuppo y el ingeniero Leonardo Gurdulich compartieron la aventura con un expedicionario mendocino que, al llegar a la cima, le pidió matrimonio a su novia.  

Domingo 10 de Febrero de 2013

Dos jóvenes de Villa Mugueta que son amigos desde la infancia concretaron el sueño de escalar y llegar a la cumbre del cerro Aconcagua. Si bien emprendieron el desafío como parte de un equipo integrado por 9 montañistas, sólo llegaron ellos y un muchacho de la localidad mendocina de Malargüe, aunque todos vivieron y disfrutaron de la experiencia como un logro en común.

El médico Gabriel Galuppo y el ingeniero en sistemas Leonardo Gurdulich, ambos de 29 años, y el mendocino Fernando Martín, de 25, alcanzaron la meta propuesta y lo celebraron como un triunfo para su pueblo al desplegar, en la cumbre ubicada a los 6.962 metros de altura sobre el nivel del mar, una bandera argentina con la leyenda "Mugueta".

"Fue una forma de expresar el sentimiento de pertenencia a nuestra localidad y demostrar que cada vecino estuvo junto a nosotros", explicaron tras agregar que uno de los momentos más fuertes de la llegada a la cumbre fue cuando el compañero mendocino que compartió las vivencias de esta travesía, Fernando Martín, quien al pisar la cima le pidió matrimonio a su novia por medio de una pregunta estampada sobre una tela: "Amor ¿te querés casar conmigo?".

Pioneros.Claro que debieron enfrentar adversidades para "hacer cumbre, pero valió la pena", aseguran los dos primeros muguetenses en subir una de las montañas más altas del mundo. "La situación más difícil que afrontamos 1397059140recordaron1397059140 fue cuando, faltando 500 metros para la cumbre, tuvimos que separarnos porque parte del grupo decidió no seguir a causa del cansancio".

En esa misma línea aseguraron que "hacer la última etapa nos llevó más de seis horas, ya que se hacía difícil avanzar por el viento y el frío, razón por la que nos dábamos fuerza para seguir hasta que pudimos llegar y vino el desahogo".

Si bien para descansar acampaban en zonas permitidas, igualmente las bajas temperatura se hacían sentir."A la noche, dentro

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