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Dos jóvenes se mataron al chocar cuando huían tras el arrebato de una cartera

Fue la noche del viernes en Salta y Moreno. Los ladrones iban en una moto y terminaron debajo de las ruedas de un colectivo de la línea 129. Hubo seis muertes en 24 horas.

Domingo 10 de Febrero de 2013

Dos jóvenes que acababan de robarle la cartera a una joven mujer y que escapaban en una moto de baja cilindrada a toda velocidad terminaron con sus vidas destruidas debajo de las ruedas de un colectivo del transporte urbano de pasajeros con el que chocaron. Ocurrió poco antes de la medianoche del viernes en Moreno y Salta, en el macrocentro de la ciudad, y los ladrones fueron reconocidos en el mismo lugar por la víctima del arrebato.

El hecho con trágico desenlace empezó a hilvanarse en inmediaciones de bulevar Oroño y San Lorenzo a las 23.40 del viernes. Gisella R., de 25 años, fue víctima allí del ataque de dos arrebatadores que circulaban en una moto de baja cilindrada y que aprovecharon un descuido de su parte para robarle la cartera con suma violencia, un delito que ya es común en las calles de Rosario. Mientras los ladrones huían con las pertenencias de la mujer, ésta se quedó impotente y despotricando en la esquina a la espera de que algún patrullero pasara por el lugar y los policías le dieran una mano.

A seis cuadras. Pero nada de eso ocurrió. No habían pasado más de cinco minutos cuando a los oídos de la joven mujer, aún perturbada y a la espera de ayuda en la esquina del atraco, llegó el dato de que en el cruce de Moreno y Salta dos motociclistas se habían estrellado contra un colectivo. Quizás la intuición fue lo que llevó a Gisella a dirigirse hasta el lugar del accidente, ubicado a seis cuadras.

Una vez allí trató de acercarse para ver la dantesca escena que había quedado tras la violenta colisión. Entonces pudo observar que la moto Yamaha Cripton negra de 110 centímetros cúbicos que estaba tirada sobre el pavimento era igual a la que usaban los ladrones que la habían asaltado minutos antes. Y que esos dos jóvenes estaban muertos, junto a las ruedas del transporte público.

"La chica le avisó de lo ocurrido a los policías que fueron llegando al lugar y al requisar a uno de los muchachos le encontraron entre las ropas la cartera de la víctima con todas sus pertenencias", dijo el comisario Juan Cabral, jefe de la Inspección de Zona 1ª.

Una vuelta más. Para Martín L. la noche del viernes era una más de trabajo. Iba al mando del interno 48 de la línea 129, de la empresa Rosario Bus, con un número importante de pasajeros. El muchacho, de 32 años, conducía hacia el centro de la ciudad por calle Salta (en dirección al este) cuando al cruzar Moreno "alcanzó a observar la luz de una moto que venía a toda velocidad hacia el norte", dijo un oficial de policía que participó de la investigación del caso.

El colectivero dijo que "trató de acelerar porque pensó que la moto se le venía encima y entonces le quería dar tiempo para que pasara por atrás", confió el vocero. Pero lo cierto es que cuando el micro ya había atravesado gran parte de la ochava "la moto se estampó contra el lateral a muy alta velocidad y el ómnibus los succionó hacia abajo aplastándolos con las ruedas duales traseras".

Sin vida. Cuando los agentes del Comando Radioeléctrico y la ambulancia del Sies llegaron al lugar del choque ya no había nada que hacer. Los dos jóvenes motociclistas estaban sin vida y tanto el chofer del micro como la joven a la que le habían robado la cartera estaban en shock.

Los investigadores identificaron a las víctimas como Alfredo Martín Guerra, de 18 años, y Brian Sebastián Blanco, de 20, ambos con antecedentes penales por robos, hurtos y portación de armas. En su poder tenían la cartera de Gisella R., quien así pudo recuperar sus pertenencias después de pasar por la seccional ubicada a la vuelta de donde murieron sus asaltantes.

Fatal pelea en zona oeste

Luis Alfredo Godoy, de 41 años, murió poco después de las 4 de la tarde de ayer en el hospital Alberdi. Hasta ese centro asistencial lo habían trasladado en una ambulancia desde una vivienda ubicada en inmediaciones de Olivé y Barra, en la zona noroeste de la ciudad. Según fuentes policiales, el hombre recibió al menos tres disparos de un arma de fuego. En cuanto a las circunstancias del ataque, el vocero dijo que “habría sido una pelea por viejos rencores”.

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