Sábado 10 de Abril de 2010
Dos muchachos, de 18 y 19 años, están a un paso de enfrentar un juicio oral y público acusados de haber causado la muerte de Claudio Omar Frutos, un automovilista oriundo de La Plata al que le arrojaron un adoquín sobre el parabrisas del coche mientras circulaba por el acceso Sur y Uriburu junto con su familia. En ese hecho, además de producir las gravísimas heridas que determinaron el deceso de la víctima, los presuntos autores también se apoderaron de dinero y otras pertenencias de las personas que estaban dentro del coche.
Los jóvenes están imputados de “robo calificado por homicidio”, según se desprende
de la resolución de procesamiento firmada por el juez de Instrucción Nº 11, Hernán Postma. Esa
tipificación legal, de acuerdo al fallo, implica que los acusados primero intentaron robar y que al
producir esa primera acción causaron la muerte de la víctima. “En este caso concreto se
acreditó que los implicados, al robar, mataron y no que han matado para robar”, argumentó el
magistrado en los fundamentos de la resolución conocida ayer.
El suceso. El fallo, que es preliminar y puede ser apelado por los abogados defensores,
recayó sobre Nahuel David Santamaría, de 18 años, y Rodrigo Nicolás Olguín, de 19.
El episodio que se debatirá en audiencia pública fue uno de los más resonantes del último verano. Claudio Frutos tenía 37 años, era oriundo de La Plata y trabajaba en una fábrica de dulces. El 31 de enero, a las 5.30, conducía un Chevrolet Corsa por el acceso Sur en busca de la autopista Aramburu.. Estaba junto a su esposa Nora Villarroel, de 34 años; su hijo de 11; y una hermana de la mujer, de 30 años. La familia había pasado unos días de vacaciones en San Carlos Centro, donde viven algunos familiares. Esa madrugada viajaban de regreso a la capital bonaerense cuando alguien, desde un costado de la calzada a la altura del cruce con Uriburu, les arrojó un adoquín que impactó en la parte superior izquierda del parabrisas.
La piedra destrozó el cráneo de Frutos y atravesó la luneta del coche. Cuando el conductor perdió el control del auto y detuvo la marcha contra un guardarrail, tres jóvenes se acercaron a la familia y bajo amenazas con armas blancas y de fuego les robaron todos los documentos, 500 pesos en efectivos y los celulares. La víctima fue derivada al Hospital Clemente Alvarez donde los médicos diagnosticaron que había sufrido pérdida de masa encefálica. Murió casi diez días después.
En ese interín, Santamaría y Olguín fueron detenidos junto con otro hombre que luego resultaría sobreseído por el juez Postma. Con relación a los dos jóvenes, durante la instrucción de la causa el magistrado llegó a la conclusión de que existían indicios concretos para acusar a ambos como coautores del fatal episodio. Uno de los indicios más fuertes surgió en el allanamiento realizado en la casa de Santamaría, en Spiro al 500 bis, a menos de cien metros del lugar del asalto. En la vivienda hallaron una tarjeta del hotel Sitia de Mar del Plata, donde la familia Frutos había estado entre el 10 y 17 de enero.
Tickets. Ese pedazo de cartón era una de las tantas cosas que estaban dentro de la billetera
del hombre fallecido. Ese porta billetes a su vez estaba dentro de un bolso de mano que se habían
llevado los ladrones. La policía también halló dos tickets de compras efectuadas por el sistema de
débito. En esos comprobantes figuraban los números de una tarjeta a nombre de Frutos. Uno de ellos
pertenecía a una carga de combustible realizada el 19 de enero en un surtidor Shell de Zárate.
Otro indicio valorado por el juez fue el reconocimiento en rueda de
detenidos que la esposa de Frutos hizo sobre Olguín. “Fue la persona que viene corriendo y me
agarra y me saca el celular del bolsillo. Estoy segura, traía una pistola y amenazó con matarnos a
todos”, dijo la mujer al revivir el dramático momento. l