Dos hombres heridos a tiros en presunto ajuste
Fue en la zona de Flammarión y Uriburu. Uno recibió 5 balazos y sobrevivió, el otro está grave. A las 14.30 de ayer una llamada anónima ingresó al teléfonos 911 alertando sobre la detonación de disparos en Flammarion y Benito Juárez, en cercanías de los monoblocks que se divisan desde la rotonda de Uriburu y Oroño.

Miércoles 02 de Noviembre de 2011

Un muchacho de 19 años y un hombre de 36 fueron baleados, presuntamente cuando circulaban en una moto por la zona sur de la ciudad, y el mayor de ellos anoche estaba internado en grave estado. A pesar de que una de las víctimas sostuvo ante la policía que los atacaron "para robarles la moto", los pesquisas poco creen en esa teoría y posan sus miradas en un "presunto ajuste de cuentas por un negocio mal hecho". Para ello se asientan en algunos testimonios recogidos en el lugar y en los antecedentes penales que cuenta uno de los heridos. Por el oscuro episodio fue apresado un joven de 19 años.

A las 14.30 de ayer una llamada anónima ingresó al teléfonos 911 alertando sobre la detonación de disparos en Flammarion y Benito Juárez, en cercanías de los monoblocks que se divisan desde la rotonda de Uriburu y Oroño. Hacia allí fue entonces un móvil del Comando Radioeléctrico cuyos integrantes, al arribar, encontraron a uno de los heridos junto a una moto Yamaha Crypton roja.

La policía lo identificó como Franco M., de 19 años, quien recibió cinco disparos calibre 9 milímetros en sus extremidades y salvó su vida milagrosamente. El muchacho dijo a los pesquisas que había sido atacado a tiros cuando iba junto a un conocido en la moto y que quisieron robarle el rodado. Cuando le preguntaron por su acompañante, sostuvo que se había ido hacia su casa, en la villa que se levanta paralela a la vía que corre junto a calle Flammarion.

En la vía. Los investigadores salieron tras las huellas de sangre que dejó el herido y lo hallaron tirado a un costado de las vías. Se trata de Mario Eduardo L., de 36 años, quien fue alcanzado por un tiro calibre 9 milímetros en el tórax y anoche estaba en grave estado en el Hospital de Emergencias. Poco después, se supo que este hombre tenía una orden de captura del juzgado de Sentencia 1ª por haber salido de la cárcel local y no regresar.

En el marco de la redada montada para tratar de esclarecer el episodio, la policía detuvo a Rodrigo Ezequiel P., de 19 años, quien tenía una pistola calibre 9 milímetros que será peritada para saber si fue la usada en el ataque.

"Por ahora hay que creer en lo que dice el muchacho herido, pero hay cosas que no cierran", confió un vocero. En ese orden, comentó que "algunos testimonios recogidos en el lugar indican que estas tres personas se conocían y que el ataque pudo haber sido el epílogo de un negocio que no se concretó como debía". Al respecto, dijo que "se podría hablar de la venta de una moto de la cual sólo se pagó una cuota y que las balas habrían sido en demanda del pago de las cuotas restantes".