Domingo 01 de Noviembre de 2009
Dos hermanos que habían sido detenidos en la localidad de Monje el 9 de octubre junto a una banda ligada al narcotráfico, fueron indagados por el homicidio de Naiara Rissi, la beba de 8 meses que murió alcanzada por un disparo al quedar en medio de una balacera en el Fonavi Parque Oeste de Rosario. Los dos manifestaron ser ajenos a ese ataque, que disparó la ira de los vecinos y derivó en una nueva muerte cuando el abuelo de la nena, un empleado policial, mató a uno de los supuestos atacantes de su nieta.
Los indagados en el juzgado de Instrucción 1ª, a cargo de Roxana Bernardelli, son los hermanos Cristian y Walter Abregú. Fueron acusados de haber participado de los incidentes a tiros que provocaron la muerte de Naiara.
Los muchachos habían sido sindicados por testigos del ataque, aunque no está claro aún si su vinculación es como coautores o como partícipes y eso se esclarecerá a medida que se incorporen pericias técnicas al expediente. Si bien algunos vecinos lo niegan, los elementos reunidos hasta ahora indican que la balacera se inscribió en una disputa entre bandas del barrio. Los hermanos Abregú, según fuentes del caso, integrarían uno de esos grupos en pugna.
Yo no fui. Los hermanos Abregú aceptaron declarar. Dijeron no tener nada que ver con el
hecho y que ese día estaban en otra ciudad que no precisaron. Tras la indagatoria quedaron
detenidos. Los dos habían sido apresados en Monje junto a otras tres personas a las que les
secuestraron armas de fuego, algunos gramos de cocaína y precursores químicos.
El procedimiento policial en el que cayeron detenidos se produjo el 9 de octubre pasado cuando los pesquisas advirtieron el movimiento “sospechoso” de algunos hombres junto a tres de casas de fin de semana. Allí apresaron a Cristian Abregú, de 33 años; y a sus hermanos Walter, de 31, y Damián, de 29, quien tenía un pedido de captura por el crimen del agente de policía Leonardo Caro en el robo a una agencia de autos de Pellegrini y Teniente Agnetta, ocurrido en abril. A los otros dos los buscaban por la muerte de la pequeña Naiara.
Los incidentes en los que falleció la beba se desataron el sábado 3 de octubre en el Fonavi Parque Oeste de Cerrito al 5600 cuando un grupo de personas fue a agredir con armas a César Zoni, un joven de 28 años con antecedentes penales. En el ataque resultó herido por el roce de una bala en el cuello su padre, Claudio, de 51 años.
Revancha mortal. Según la acusación, César y su hermano Daniel, de 29 años, fueron a vengar el ataque a tres cuadras al oeste, donde residiría el grupo antagónico. Algunos testigos dijeron que iban acompañados de su cuñado, David Pili Domínguez, de 23 años.
En ese lugar, tres muchachos comenzaron a disparar frente a las tiras 7 y 8 del Fonavi. Uno de los tiros alcanzó a Naiara cuando estaba en brazos de su padre. El abuelo de la nena, un policía del Comando Radioeléctrico, salió armado a la calle con un grupo de vecinos. Persiguieron a los atacantes hasta su casa de Cerrito al 5400 y allí mató a Pili Domínguez, a quien los vecinos acusan de la muerte de la beba aunque eso aún no está demostrado. El abuelo, Orlando Medina, sigue detenido.
En medio de la represalia de los vecinos, César Zoni recibió un balazo en la ingle por el que fue internado. La semana pasada fue indagado por la muerte de Naiara y según fuentes judiciales negó su participación en el hecho. Sigue detenido, al igual que su hermano.
En la causa también están imputados dos policías del Comando acusados de no impedir el ingreso de su colega Medina a la casa donde se había refugiado Pili Domínguez. En los próximos días continuarán declarando testigos, mientras se tramitan pruebas científicas orientadas a esclarecer el complejo episodio.