Jueves 14 de Marzo de 2013
Dos hombres fueron detenidos bajo la acusación de haber participado en el crimen de Maximiliano el Quemadito Rodríguez ocurrido el 5 de febrero en la esquina de Corrientes y Pellegrini. Por el caso hasta el viernes pasado estuvo detenida Sofía L., la pareja del muchacho asesinado imputada del encubrimiento del homicidio. El juez Javier Beltramone le otorgó la prisión domiciliaria ya que entendió que no había peligrosidad procesal, con lo que descarta que la chica pueda fugarse o entorpecer la investigación judicial.
David R., alias "el Porteño", y Sergio T. apodado "Chuno" fueron apresados el martes por efectivos de la Brigada de Investigaciones bajo la sospecha de haber disparado el balazo mortal luego de cuatro allanamientos ordenados por el juez Beltramone. La información que se conoce es preliminar ya que el caso está bajo secreto de sumario. Sin embargo, fuentes judiciales señalaron que los hombres apresados fueron mencionados como los autores de la ejecución del Quemadito.
Y una moto. Además de las detenciones los policías secuestraron una moto Honda Tornado blanca de 250 centímetros cúbicos. El día de la ejecución del Quemadito testigos del hecho dijeron haber visto en la ochava sudeste de Corrientes y Pellegrini una moto de esas características con un hombre a bordo. Incluso uno de ellos dijo que el ocupante de la moto le hizo un gesto al Quemadito un instante antes del ataque.
Con relación a la motivación del hecho, los investigadores judiciales manejan dos hipótesis. Una teoría tiene que ver con un suceso ocurrido en septiembre del 2009. Ese día, en la tribuna popular del estadio de Newell's, Maximiliano Rodríguez participó con Matías Pera de la emboscada para desplazar a Diego Panadero Ochoa, el líder de la barra leprosa, al que momentáneamente corrieron de la tribuna. Pera recibió después cinco disparos por la espalda. "Lo hicimos salir (del estadio) entangado", dijo el Quemadito en ese momento. En rigor, al Panadero Ocha lo sacaron de la cancha solamente vestido con un slip.
La otra posibilidad es que al Quemadito lo hayan matado por una venganza vinculada con el tráfico de drogas. "Tal vez sacó los pies del plato", dijo uno de los voceros consultados. Para los investigadores esta hipótesis tiene más sustento. Nueve días antes de que lo mataran, al hijo del Quemado Rodríguez lo habían baleado en las piernas y desde entonces se desplazaba con muletas.
El crimen. A las 18.30 del 5 de febrero pasado, el Quemadito encontró la muerte. Dos hombres bien vestidos lo alcanzaron en la esquina de Corrientes y avenida Pellegrini, frente a las puertas del banco Macro, cuando caminaba con Sofía L., y le dispararon un balazo desde una corta distancia con una pistola calibre 9 milímetros. El proyectil le perforó la cabeza. El muchacho aflojó los brazos y cayó con las muletas hacia adelante en medio de un charco de sangre.
De acuerdo con los testimonios de vecinos de la zona donde mataron a Quemadito, minutos antes de las 18.30 los sicarios habían preparado la escena para el asesinato. Un hombre llegó a esa hora a bordo de una moto Honda Tornado de color blanco y se sentó sobre el rodado frente a la puerta del edificio de Corrientes 1774. Ese hombre habría sido el que asustó a Quemadito con la acción de sacar un arma mientras su cómplice apareció de atrás y abrió fuego.
Un mes afuera. Maximiliano Rodríguez había salido de prisión el 28 de diciembre pasado. Estuvo preso casi doce meses acusado de haber participado del ataque a balazos contra Facundo Osuna ocurrido la madrugada del 29 de diciembre de 2011 en Dorrego al 4000. Salió en libertad de la cárcel de Piñero porque la Cámara Penal atenuó la imputación, que pasó de intento de homicidio a lesiones graves. Este hecho derivó dos días más tarde en una balacera contra el propio Rodríguez. El muchacho terminó internado en estado delicado en el Hospital de Emergencias después de que la propia Sofía L., testigo del episodio, diera aviso al padre del joven.
Luego ocurrió la masacre de villa Moreno en la que murieron tres jóvenes inocentes (ver nota central página siguiente). Sergio Quemado Rodríguez, el padre de Maximiliano, se enteró del ataque a tiros contra su hijo y fue a buscar a los presuntos autores de ese hecho. Ocurrió la madrugada del 1º de enero de 2012 cuando en una canchita de fútbol de la villa Moreno mató a Jeremías Trasante, de 17 años; Claudio Suárez, de 19, y Adrián Rodríguez, de 21 años, todos militantes del Movimiento 26 de Junio del Frente Darío Santillán. Por el hecho, la Cámara Penal confirmó el procesamiento de cinco imputados de los homicidios y de tres policías acusados de encubrimiento e incumplimiento de sus funciones.