Martes 30 de Marzo de 2010
La policía detuvo ayer a mediodía a dos jóvenes de 19 y 21 años a los que acusaron de haber
arrojado un arma de fuego y un bolso con alrededor de 60 municiones, de alta capacidad agresiva, a
un contenedor ubicado en la mitad de cuadra de Ocampo al 300.
El comisario Héctor Fuertes explicó a La Capital que “los
dos hombres fueron detenidos por personal policial de un móvil que se encontraba patrullando la
zona. Como fueron vistos, disimuladamente descartaron el armamento al contenedor”.
Fuertes detalló que lo más impactante de la requisa se vincula al grado
de peligrosidad de los proyectiles encontrados. “Son balas trazantes que cuando se utilizan
producen un haz de luz que marca una trayectoria, también balas de punta hueca, que hacen el
impacto diez veces más potente, se abre en el cuerpo como si fuera una sopapa. Había balas teflón
aptas para perforar blindados y atravesar chalecos”.
Las balas con núcleo de plomo y cubiertas de teflón en calibre mediano
tienen hasta tres veces mayor capacidad perforante que las balas estándar. Penetran el blanco más
fácilmente y se alojan profundamente en él. Los expertos en balística señalan que el recubrimiento
de teflón hace a la superficie de la bala más suave y por lo tanto reduce la fricción.
Los detenidos fueron identificados como Norberto P., de 19 años, que
vive en Ayolas y Grandoli. Claudio Alejandro A., domiciliado en Cepeda al 3600, ambos en zona sur.
En Ocampo al 300 está destinado un móvil policial fijo que custodia el
domicilio de la jueza Raquel Cosgaya tras una denuncia de amenazas.