Dos demorados por un crimen en barrio Godoy
A partir del arresto de dos personas, el crimen de Juan Manuel Cecchini (ocurrido la noche del lunes en barrio Godoy) parece ir confirmando una historia en la que los protagonistas no supieron medir las consecuencias. Y reafirma la hipótesis de que todo fue una venganza por la venta de un utilitario con pedido de secuestro.

Jueves 01 de Octubre de 2009

A partir del arresto de dos personas, el crimen de Juan Manuel Cecchini (ocurrido la noche del lunes en barrio Godoy) parece ir confirmando una historia en la que los protagonistas no supieron medir las consecuencias. Y reafirma la hipótesis de que todo fue una venganza por la venta de un utilitario con pedido de secuestro.

Cecchini tenía 32 años y trabajaba en una fábrica de lonas para camiones de Provincias Unidas al 2400. No tenía antecedentes penales, estaba casado y era padre de dos chicos. Como auxilio a su economía familiar, se dedicaba a la compra-venta de autos usados, con lo que hacía una pequeña diferencia.

Una de esas transacciones de vehículos acercó hace seis meses a Cecchini con quien, para los pesquisas, es el principal sospechoso del crimen. Un muchacho con antecedentes penales, que vivió hasta hace seis meses en barrio Godoy y que también se dedicaba a la compra-venta de autos, aunque en el mercado ilegal.

El crimen. El lunes por la noche Cecchini recibió un llamado telefónico para que fuera a un bar de Presidente Perón al 6200, lugar al cual llegó junto a Fernando L., de 25 años. Fueron en dos autos: una pick up Ford F-100 y un Daewoo bastante maltrecho. En el local se reunieron con otros dos hombres: uno de ellos le había comprado a Cechinni un utilitario Fiat Fiorino que a su vez había revendido al cuarto ocupante de la mesa. Fue a este hombre, a quien el viernes pasado la policía le secuestró el rodado ya que tenía pedido de captura de la bonaerense.

La reunión giró en torno a los reclamos que los hombres le hicieron a Cecchini y finalizó cuando el principal sospechoso del crimen exhibió un arma e invitó a la víctima y a su amigo a que salieran del local. Los tres se subieron al Daewoo maltrecho y fueron hasta Deán Funes al 6700. Allí, dentro del vehículo, se produjo un forcejeo en el cual Fernando L. recibió un balazo que le fracturó una pierna, aunque no le impidió huir del lugar. En tanto, Cecchini fue bajado a la fuerza por su agresor, quien le disparó con una pistola 9 milímetros y lo mató de disparos.

Ayer la causa sumó dos demorados: Fernando L., compañero de la víctima y herido en el hecho; y José Luis C., alias Mono o Negro, último comprador de la Fiorino con pedido de captura. Tras el principal sospechoso se diligenciaron dos allanamiento ordenados por la jueza de Instrucción Roxana Bernardelli, aunque sigue prófugo.