Martes 10 de Noviembre de 2015
Era sábado. Fui a la fiesta de las Colectividades con dos amigas suecas turistas que conocí en la universidad. Quedamos en ir con ellas y mi hermana. Ya eran las 10 de la noche y teníamos hambre, por lo que entramos directo adonde había humo y olor a asado, el sector de la colectividad argentina. Les había hablado de los deliciosos asados que comemos en Argentina. Las tiras, la costilla, los choripanes, el chinchulín. Al llegar, lo primero que vi es que el stand argentino de comidas está contenido en una o dos carpas gigantes. El lugar está dividido por lonjas o grupitos de personas y cajas distintas como en una convivencia extraña, donde con carteles precarios escritos con fibrón, pudimos leer que todos venden más o menos lo mismo. Asado, empanadas, choripanes. Había gente dando vueltas donde preparan la comida, cochecitos, niños, gente sentada como en un camping o piquete social, con ropa común, no gastronómica, y algunos tomando cerveza o mate. Cuando vi esto debí haberme ido, pero las chicas turistas querían probar el asado argentino. Me acerqué y pagué asado para los cuatro, más la bebida: total 500 pesos. Preguntamos qué asado era. Nos dijeron que era “carne” y que estaba buena. Ya estaba, sólo nos quedamos esperando, pasaron 15 minutos, 25 minutos, al fin aparecieron dos bandejitas con “carne”. Buscamos donde sentarnos y sólo había tablones sin sillas. Nos sentamos en un banco y una chica nos echó porque decía que habíamos comprado en el puesto de al lado, a medio metro. Con todo en la mano preguntamos en el puesto donde compramos y nos facilitaron dos sillas.
Las chicas se sentaron y comimos. A simple vista la carne no era tira. Era una especie de carnaza asada. Dura, llena de nervios y grasosa. Sin ningún sabor.
Masticamos hasta que nos dolieron los dientes y se nos rompieron los tenedores y cuchillos de plástico. Triste. Así terminó mi experiencia gastronómica argentina. Decepcioné y me decepcionaron por la mala atención, por la evidente falta de preparación de los cocineros y la confusión en el caótico y nada profesional stand argentino. Tristes y engrasados nos fuimos a recorrer el resto de la feria. En los stands de Alemania, Irlanda, Paraguay y Líbano comimos y tomamos otras cosas. Nos sentamos todos en sillas, la comida y bebida era muy buena. El stand era uno solo atendido de forma profesional y organizada por un solo grupo y todo se veía limpio y lindo. Hicimos cola, pero cuando nos toco nos sentimos bien atendidos y casi nos hicieron olvidar la mala experiencia argentina. ¿No es así la Argentina? ¿Desorganizada, sin sentido? ¿A qué se debe ese desorden? ¿Quién, por qué y con qué criterio se eligió a esos “gastronómicos” que llevaban adelante el stand argentino?¿Es que nadie puede hacer un stand argentino como la gente, que haya sillas y atiendan con la eficiencia y buen trato que dan absolutamente los demás puestos de los otros países? La experiencia me dejó triste, avergonzado, sin plata y con dolor de estómago, y frustrado por mi Argentina. Espero ir el próximo año y que el stand argentino sea el mejor, que sea excelente y profesional. Insto a los organizadores de Colectividades, a la Municipalidad de Rosario porque ustedes pueden hacerlo mejor. Como lo hicieron con el estacionamiento que ahora es muy bueno. Me deben un asado argentino.
Matías Caffarena
DNI 31.363.975
Cambio climático
Es indiscutible la responsabilidad de quienes contaminan la atmósfera, los mares, ríos y campos, con la emisión o uso de elementos nocivos para nuestro hábitat planetario, provocando los cambios climáticos que hoy padecemos y tienden a agravarse. Pero es mayor la de quienes teniendo la responsabilidad de controlar y sancionar a los infractores, por complicidad, omisión o incapacidad no lo hacen, que no son otros que la comunidad de las naciones y organismos que la integran. Lo que sucede en el plano de la naturaleza, también ocurre en el seno de las sociedades, cuando los ciudadanos no reaccionan para ejercer su derecho a corregir los desvíos antidemocráticos y antirrepublicanos de quienes los representan en el ejercicio de las conducciones políticas de un país, algo que los argentinos de hoy y de tiempos pasados, conocemos en profundidad porque las padecemos. Parece ser que el control de quienes contaminan y dañan nuestra vida social y política estaría por producirse si los ciudadanos no vacilan en continuar y afirmar el avance en la dirección concretada en la jornada electoral del 25 de octubre. Hasta esa fecha, la ciudadanía dudaba de su capacidad para producir lo que ahora percibe: la sensación –esta es real– del cambio del clima político. Los riesgos de una nueva frustración no han desaparecido todavía, debemos vencer la resistencia de los contaminadores políticos sin escrúpulos, eso requiere un nuevo acto de conciencia cuyo resultado veremos en muy poco tiempo.
Emilio Zuccalá
Necesitamos alquilar
Somos un hijo y una madre que vendimos nuestra casa y nos alcanza para alquilar por más de dos años, sólo que no tenemos garantías y ofrecemos pagar los dos años juntos de alquiler. Nos han querido estafar, nos han ofrecido comprar garantías pero preferimos ser legales y honrados. Sólo pedimos que si alguien con un contrato realizado por abogado nos alquila algo chico, aunque sea de un dormitorio, nos estaría ayudando. Les damos la certeza como adultos que no tendrán problemas, tenemos personas que pueden dar referencias nuestras.Lamentablemente, yo trabajo y me pagan en negro pero el pago de los dos años ya estaría realizado y los impuestos y servicios pueden ser retirados del domicilio junto con el dinero. Podemos alquilar hasta 3.000 pesos. Mi celular es 153 734531.
Franco Bonetti
DNI 37.336.114
Tecnología en el fútbol
En todos los deportes de alta competición se utilizan cámaras filmadoras. Se usan en rugby, tenis, básquet, golf, pero no en el fútbol. ¿Es sugestivo ese rechazo? Lo cierto es que tras el reciente partido Boca Junios-Rosario Central urge la implementación de tecnología. Con todo, un jugador de Boca clamó: “El árbitro hizo bien su laburo”. ¿Qué habrá querido decir? ¿Fue un acto fallido?
Julio Chiappini
DNI 6.071.522
El robo del siglo
En un país donde la presidente pondera públicamente a los barrabravas. En un país donde el Fútbol para Todos lo pagamos todos pero sirve como propaganda sólo para el partido del gobierno. En un país donde se acepta la impunidad de los delincuentes, ¿alguien se puede asombrar del “robo del siglo” que le hicieron a Central? En el fútbol argentino domina la corrupción de los poderosos como en todos los demás centros de poder de nuestro país, y por eso la injusticia es lo habitual. Sólo que esta vez la vimos directamente por televisión.
Roque A. Sanguinetti
DNI 6.065.831
Tenemos la posibilidad
Es importante y decisivo que tengamos la posibilidad de elegir, de razonar una elección, de sostener ideas, principios, formas y modos de funcionar políticamente; que no tengamos que “cartonear” política, revisando el container de las sobras políticas, conformándonos con lo poco que nos sirva. En este estado de situación deberían volver los ideales, dejando atrás las oportunidades mezquinas, las posibilidades nefastas de los favores de la política y participar, luchar, sudar la camiseta, y votar convencidos de que el país funcionará, que más allá de las diferencias, podamos abolir la confrontación mezquina, retardataria, innecesaria, pobre; y podamos privilegiar la unión, el diálogo, el acercamiento, dejando atrás la carretera que termine en el poblado de la desolación, del cementerio de ideales, del sometimiento al populismo hipócrita, que te vende lo que te corresponde y te lo cobra con la desilución. Tenemos la posibilidad. Hagámoslo.
Rodolfo E. Cesatti
DNI 6.061.587
Se debe volver a jugar
Absolutamente justo es el reclamo de Rosario Central ante el pésimo arbitraje del árbitro Ceballos y el pedido a las autoridades de AFA para volver a jugar el partido. Es de público conocimiento que el penal que errónea e injustamente le concedió a Boca Juniors y que significó la apertura del marcador por parte de los xeneizes, significó un cambio radical para el resto del partido. Ahora bien, si se procede al reclamo y vuelve a jugarse –como sería lo más justo– estaría bueno que las mismas autoridades repasaran el que disputó el mismo equipo de Rosario Central frente a Colón de Santa Fe el 27 de marzo en el Gigante de Arroyito por la 7ª fecha de este torneo de 30 equipos, en el que el árbitro Patricio Loustau cobró un penal a favor del local no sólo sin haberse producido una falta sino que ambos jugadores, el delantero y el defensor, habían traspasado los límites de la cancha. Esto le permitió a Central no perder su condición de puntero y despojar al visitante de puntos que tal vez le hubieran evitado sufrir hasta la penúltima fecha con el riesgo y la posibilidad de irse al descenso.
Alejo Uribe
DNI 6.259.301
Por los jóvenes de hoy
Apenas terminada mi adolescencia, los niños tenían un lugar en mis escritos y actividades. La sociedad era obviamente muy distinta. También los hábitos, elecciones personales de los mismos y la forma de relacionarse. Establecer un diálogo, hacer una amistad y la valoración hacia determinados programas o actividades, tenían un tinte que era fácil de captar. La pregunta que cabe es si es mejor, si es peor o simplemente distinta, sin agregados mayores, la era actual. No creo ser antigua en plantearme si el hecho de que en el presente exista desinterés por temas que no son nimios ni triviales, los hace más independientes o libres. Incluyo en mi apreciación a menores, preadolescentes y adolescentes también. Tampoco creo tener un pensamiento arcaico al percibir en esta franja vital de la sociedad a la que más habría que mostrarle un abanico de posibilidades concretas y altruistas un consumismo excesivo y engañoso. Este genera, cuando es así, más insatisfacción, cayéndose en un círculo vicioso que confunde. Crea a veces vacío o soledad, porque el mismo está lejos de cumplir una función que apunte al interior de la persona, con lo que realmente ancla, instruye o engrandece de verdad. Apunto a los valores que dejan bienestar en cada uno, enseñanza y apertura social, así como conocimiento en un sentido abarcativo. Aquel que no conlleva sólo a acumulación de datos y conceptos. Trasciende los mismos en el grupo humano y en el contacto con el otro. El debate, el parecer de cada uno, la discrepancia o coincidencias, donde la computadora no sea la única vía o canal existente. Descuidar en estas etapas el aspecto social conlleva a bucear en lo que falta para completar a quienes están y continúan en formación. La parte integral de ellos clama una sana e inteligente interacción que se torna útil y necesaria.
Nora E. Cardarelli
DNI 14.510.012