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Docentes de Las Flores pidieron que no se estigmatice al barrio por el narcotráfico

Se reunieron con funcionarios que integran el gabinete social y reclamaron obras básicas para esa zona de la ciudad.

Jueves 10 de Abril de 2014

"Acá hay que construir ciudad. Pavimento, transporte, cloacas, veredas y servicios". El planteo lo hizo uno de los directores de las ocho escuelas de barrio Las Flores que ayer escucharon a los funcionarios del Gabinete Social de los ministerios de Educación, Seguridad, Desarrollo y Salud, que una vez más presentaron las acciones del Plan Integral de Intervención en los barrios. "Primero escuchamos", dijo otra de las directoras, pero lo que enseguida surgieron fueron las necesidades de un sector de la ciudad que afirma ser "constantemente estigmatizado" por ser el epicentro del funcionamiento de la llamada banda de Los Monos, y donde si bien nadie niega la problemática del consumo de drogas y del negocio del narcotráfico, aclaran: "Es lo que pasa en cualquier otro barrio de la periferia de Rosario y del mundo".

La reunión fue en la Escuela Nº 756 José Serrano (Caña de Ambar 1635). Allí, representantes de los diferentes ministerios provinciales que integran el Gabinete Social se encontraron con los directores de los jardines Nº 80 y Nº 262, la primaria Nº 1257, la secundaria Nº 407 y su anexo, la primaria para adultos Nº 65, la escuela especial Nº 2097 y la escuela primaria de gestión privada Nuestra Señora de Itatí.

"Acá las necesidades son muchas y aparecen todos los días", dijo Laura Airaldi, directora del primario; sin embargo, tanto ella como sus pares hicieron hincapié en desestigmatizar a Las Flores del funcionamiento de la banda liderada por los Cantero. "Acá hay familias enteras partidas por la delincuencia, pero los chicos vienen a buscar a la escuela lo que todos los chicos buscan: cuentos, un espacio para aprender y sobre todo mucho afecto", insistió la mujer, que tiene 30 años de docencia.

Ninguno desestimó la problemática del consumo de drogas en los adolescentes del barrio y el negocio del narcotráfico. "Lo que sucede en los últimos tiempos es que las familias se ven tan cercadas, que antes se ponían una verdulería y ahora se ponen una cocina de droga. No son todas, pero eso pasa y ese es el quiebre de los últimos años", relató.

El director del secundario, Jorge Savante, apuntó al problema del consumo, pero recalcó que "no escapa a la situación que se vive en cualquier otro barrio de la ciudad y del país con estas características", y recalcó que "son pocos los casos graves de adicciones y de violencia dentro de las escuelas".

A otro lado. Para los directivos, la principal preocupación es que "con la estigmatización del barrio, las escuelas se van quedando vacías". Las familias sacan a los chicos de las instituciones del barrio y, sobre todo en el secundario, los adolescentes abandonan.

"Trabajamos para que eso no pase, pero muchos alumnos se van a otras instituciones. Es un fenómeno que pasa acá y en muchas otras escuelas de barrios pobres", dijo Airaldi. Sobre los chicos que abandonan, Diego Porterio, a cargo del anexo Nº 1407 del secundario, consideró que a raíz de las deserciones "se sigue generando pobreza, los chicos dejan de estudiar en forma constante y permanente, y al mismo tiempo las condiciones de vida se tornan más difíciles".

Tal es así que a futuro, la construcción de un nuevo edificio para el secundario, al otro lado de la Circunvalación (en lo que ellos llaman Las Flores Sur), es más una preocupación que una solución. "Parece un progreso, pero ya hay chicos que nos dicen que no van a poder venir porque no pueden cruzar de ese lado del barrio porque los matan. Ellos van a quedar sin la escuela", señalaron los directivos y apuntaron que tanto para quienes trabajan en el barrio como para los vecinos, atravesar calle España por debajo de la Circunvalación puede ser todo un desafío.

Las mejoras de servicios son otro eje del reclamo. Un punto que Savante resumió diciendo: "Acá hay que construir ciudad. Esta gente necesita que le pavimenten las calles, hoy el colectivo no entra por las lluvias, hay que darles cloacas y una vereda por donde caminar, servicios básicos y esenciales como la luz y el agua. Sólo entonces la gente se siente parte de una trama".

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