Jueves 28 de Abril de 2011
Luego de ver durante una tarde dos partidos de fútbol y aguantar el acoso de propaganda oficial permanente, donde me comunican que nuestro país avanza en su pleno desarrollo hacia la felicidad de nuestro pueblo, me dispuse a salir a dar una vuelta por mi barrio para despejar mis sentidos. El pequeño paseo de no más de media hora me mostró otro panorama distinto, advirtiendo que parejas con sus hijos a cuestas hurgaban el contenedor donde los vecinos dejan los desperdicios diarios. Pude notar más adelante, que algunos jóvenes y no tan jóvenes dormían a la intemperie en una plaza con improvisados colchones. Más allá, en dos o tres esquinas que atravesé con semáforos en funcionamiento, pude observar grupos de jóvenes abordando los vehículos ofreciendo la limpieza del parabrisas de los automóviles o en su defecto algunas monedas que tal vez les alcance para algún alimento transitorio. Entonces me dije ¿dónde está la realidad? ¿En la calle o en el televisor? Creo que más de un lector me podrá develar la incógnita que me desvela.
Amilcar Monti