Distribución y discurso
Nuestra presidenta habla constantemente de la mala distribución de la riqueza, pero dando la impresión de que ella estuviera ajena a este problema. Para que sus palabras no queden en simple retórica, le sugiero dos medidas concretas.

Lunes 23 de Febrero de 2009

Nuestra presidenta habla constantemente de la mala distribución de la riqueza, pero dando la impresión de que ella estuviera ajena a este problema. Para que sus palabras no queden en simple retórica, le sugiero dos medidas concretas. Primera: que dando el ejemplo desde arriba, cese en su exhibición de riqueza, subaste su carísima colección de ropas, alhajas y carteras de firma en beneficio de los necesitados, y suspenda sus constantes y costosos viajes al exterior, para dedicarse al trabajo. Segunda: que imponga inmediatamente retenciones del treinta y cinco por ciento (iguales a las que sufre el campo) al gigantesco negocio del juego, que crece sin medida en la Argentina. De esta forma se daría un primer paso y alguien podría llegar a creer al menos parcialmente en sus discursos.

Roque Sanguinetti,

roquesang@yahoo.com.ar