Miércoles 18 de Diciembre de 2013
Las condiciones de precariedad y hacinamiento de los penales policiales quedaron una vez más en evidencia con el inicio de una revuelta en los calabozos de la comisaría 5ª de Italia al 2100. En la agobiante atmósfera de la tarde de ayer los internos quemaron colchones en reclamo de traslados y mejoras en la situación de reclusión. Dos de los presos fueron asistidos por principio de asfixia.
Finalmente todos los presos del penal fueron reubicados en dependencias del Servicio Penitenciario provincial, en la Alcaidía Mayor de Jefatura y en otros penales de la Agrupación Orden Público.
El incidente se desató con quema de colchones cuando se retiró la visita. El personal de la comisaría procedió a una evacuación, mientras acudían los bomberos y al menos tres ambulancias del Servicio Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies).
Dos personas resultaron con heridas leves, asistidos por personal médico debido a la inhalación de humo, por lo cual se les administró oxígeno.
Los jefes de la seccional se comprometieron a trasladar a otras comisarías a los que iniciaron las medidas de protesta, lo que era concretado al cierre de esta edición, según consignaron altas fuentes de la Unidad Regional II.
"Prendieron colchones para pedir el traslado porque hay como cincuenta detenidos acá adentro", se quejaron algunos familiares, que también admitieron: "Ellos quieren comodidad, es cierto que tienen que pagar por lo que hicieron, pero no por eso tienen que tenerlos como perros".
La nunca saldada historia de superpoblación en las comisarías de la Unidad Regional II se torna especialmente conflictiva en las temporadas de calor, cuando se producen alzamientos de detenidos y también evasiones.
El domingo pasado, en el contexto de una tarde de calor infernal, diez presos de la comisaría 24ª de Granadero Baigorria doblegaron la malla metálica de una abertura, hicieron saltar un candado y salieron a un patio. Allí abrieron un boquete de 30 centímetros por 40 y salieron a la calle. Tres de los evadidos fueron recapturados.
La versión policial del hecho da cuenta de las degradadas condiciones de alojamiento. Un alto vocero de la Unidad Regional II consignó que la evasión se produjo cuando la guardia de cuatro empleados quedó en inferioridad extrema porque dos de los policías debieron acudir a buscar agua para los internos, debido a la falta de presión de la red domiciliaria que abastece a la seccional.