Domingo 27 de Septiembre de 2009
Un muchacho de 21 años fue asesinado ayer al recibir un balazo en el abdomen cuando se encontraba parado a escasos metros de su casa en Villa Gobernador Gálvez. El disparo partió del arma que empuñaba un hombre que iba sentado como acompañante en una moto. Los investigadores de la seccional 29ª, que actúa por razones de jurisdicción, no tenían al cierre de esta edición pistas firmes sobre el o los autores del episodio, que por los primeros indicios recolectados no podría definirse como un simple intento de asalto.
Todo ocurrió minutos antes de las 17, frente a una vivienda ubicada en José Ingenieros 98, en el barrio Costa Esperanza de Villa Gobernador Gálvez. A esa hora se encontraba sobre la vereda, a escasos metros de su casa, Sergio Emanuel Argüello, de 21 años. De acuerdo a los escasos datos con que contaba la policía, el muchacho estaba solo y en un momento dado apareció por el lugar una moto en la que se desplazaban dos hombres.
Al parecer no hubo en ese momento discusión o pelea, sino que directamente y sin mediar palabras los atacantes efectuaron varios disparos. Una de las balas alcanzó a Argüello en el estómago y se desplomó al piso. Los agresores escaparon a toda velocidad y a los pocos minutos varios móviles del Comando Radioeléctrico de esa ciudad llegaron al lugar. El joven herido fue auxiliado por los uniformados, quienes lo llevaron primero al Hospital Gamen. Allí, y ante la gravedad de la herida, los médicos decidieron trasladarlo al de Hospital Clemente Alvarez de Rosario, donde falleció al caer la noche.
Sin pistas. Efectivos de la seccional 29ª trabajaban anoche en la recolección de testimonios tanto de vecinos de la villa donde vivía la víctima como de familiares. Según trascendió, el muchacho fallecido vivía allí con sus padres y hermanos. Sus allegados, algunos de los cuales ya habían prestado declaración en la policía, dijeron desconocer los motivos del ataque. "Su papá directamente comentó que no tenía la menor idea de si su hijo arrastraba algún problema", comentó un vocero de la pesquisa.
Tampoco había certezas sobre el arma utilizada. En el lugar del hecho trabajaban peritos de la sección Balística de la Unidad Regional II, quienes trataban de levantar algún plomo. En tanto, una vez confirmado el deceso de la víctima, los efectivos aguardaban el resultado de la autopsia para saber si se podrá rescatar el proyectil que lo mató.