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Discutieron en un boliche, se pelearon en la calle y lo mataron de tres balazos

Ocurrió la madrugada de ayer en Sancho Panza al 2000, a la altura de Oroño al 5200. La víctima tenía 37 años y fue atacada desde una moto mientras regresaba a su casa.

Domingo 22 de Marzo de 2015

Diego Fernando Burgueño tenía 37 años y ayer a la madrugada regresaba a su casa en barrio Las Delicias junto a tres amigos cuando fue acribillado a balazos desde una moto en Sancho Panza al 2000, en el sur de la ciudad. "Ellos tuvieron una pelea con unos pibes en el boliche de Oroño al 4700. Después se volvieron a agarrar en Oroño y Lamadrid, y a uno de los amigos de Diego le robaron las zapatillas. Y después, cuando venían caminando por acá apareció la moto y les dispararon a todos. Tres de los amigos se pudieron refugiar en una casa, pero a Diego le pegaron tres tiros", explicó ayer un joven vecino de la cuadra y que conocía a las víctimas. "Yo escuché gritos como de discusión, los disparos y cuando salí estaba este pibe (por Burgueño) tirado boca arriba", explicó otro vecino. El hombre murió a una cuadra de su casa.

Sancho Panza es una calle de pavimento mejorado que se extiende entre Callao y Moreno a la altura de bulevar Oroño al 5200. Ayer a la mañana la cuadra a la altura del 2000 lucía una escenografía de batalla. Tres viviendas, sobre la vereda de los impares, presentaban impactos en sus aberturas y sus frentes; un Renault 9 bordó de un vecino tenía una ventanilla hecha añicos por un balazo; había piedras por doquier y una vecina que con agua y cloro lavaba las manchas de sangre que Diego Burgueño dejó sobre la vereda de un vecindario que quedó con miedo. "Vos acá no sabés si tenés que hablar o es mejor callarse la boca. Esta es una cuadra tranquila, donde puede haber un robo, pero en la que a nadie le van a venir a tirotear las casas como hicieron anoche. Pero creo que es mejor no hablar", explicó uno de los vecinos de las casas atacadas.

Hipótesis. El viernes a la noche Diego Fernando Burgueño fue a bailar a un salón de eventos ubicado en Oroño al 4700 y coincidió en el lugar con cuatro amigos del barrio. Según el relato de vecinos y allegados del hombre, en el boliche mantuvieron un altercado con al menos siete muchachos del barrio 17 de Agosto. ¿Qué generó tal roce? Una de las hipótesis que se barajan, dentro de las decenas por las que se puede generar una trifulca, es la rivalidad que existe entre algunos sectores del 17 de Agosto y otros de Las Delicias.

Lo concreto es que, lo que comenzó como un disturbio dentro del local, mutó pasadas las 6 de la mañana en una pelea a trompadas y piedrazos en bulevar Oroño y Lamadrid y terminó, a unas diez cuadras del boliche, con un demencial ataque a balazos que derivó en la muerte de Burgueño. Los vecinos relataron una gresca de cinco contra siete que concluyó cuando dos hombres en moto irrumpieron en Sancho Panza al 2000 y atacaron a balazos a los pibes de Las Delicias que intentaban regresar a la carrera a sus domicilios. Burgueño fue asesinado a menos de una cuadra de su casa. En la escena del crimen la policía recolectó al menos siete vainas servidas calibre 9 milímetros, pero los vecinos aseguran haber escuchado al menos una docena de disparos de dos armas diferentes, según el estruendo.

Padre soltero. "Diego era un tipo mil puntos. Tenía un hijo al que criaba como padre soltero. Lo que te puedo decir es que todo empezó en una pelea en el boliche, que siguió a las trompadas en Oroño y Lamadrid. Se ve que cuando los pibes se volvían al barrio los salieron a cazar en una moto. Y acá (Sancho Panza al 2000) los cruzaron y los cagaron a tiros. Algunos se pudieron refugiar en una casa, pero Diego no. Le pegaron tres tiros y quedó tirado en la vereda", explicó un vecino. Burgueño recibió tres balazos en la espalda, uno de ellos con orificio de salida en el pecho. Dos de los amigos de la víctima recibieron heridas leves por esquirlas de los proyectiles. Ocho impactos de bala quedaron en paredes y aberturas de tres viviendas.

"Esta es una cuadra relativamente tranquila a lo que se ve que se vive en otros barrios. Vos venís a la tarde y hasta que cae el sol te vas a encontrar con vecinos tomando mate y hablando en la vereda. Esto nos sorprendió porque puede haber algún que otro robo, pero que vengan y hagan esta cacería, es demencial", indicó una doña del barrio. El crimen de Burgueño es investigado por el fiscal de la unidad de homicidios Pablo Pinto.

Lo asesinaron de un puntazo en una gresca

Gritos en la madrugada, una pelea entre pibes del barrio y el cuerpo de un muchacho de entre 20 y 25 años tirado sobre la vereda de Patricios al 900 (España al 6300) muerto de un puntazo en el cuello. Ocurrió ayer a las 6 de la mañana en barrio Irigoyen, a 200 metros de la subcomisaría 20ª y la nueva estación de trenes Rosario Sur. "Escuché una pelea a gritos. Una chica que estaba con alguien en moto que gritaba: «No te pelees, no te pelees». Eran como las 6 de la mañana, me asomé como pude porque vio como es, las balas no preguntan, y vi que el muchacho ya estaba tirado en la vereda. Al rato se callaron los gritos y el muchacho seguía ahí tirado", explicó una mujer mientras el cuerpo aún yacía sobre las baldosas. Como suele suceder, decenas de vecinos de la zona desfilaron por delante del cuerpo para tratar de saber quién era. Pero sólo se pudo saber que le decían "El hueso" y le faltaban sus zapatillas.

"Perdón, alguien me puede ayudar a lavar la sangre en la vereda. Tengo 70 años y no puedo andar acarreando los baldes con agua", reclamó a policías y curiosos la dueña de la casa en cuya vereda quedó el cadáver. Eran las 10 de la mañana y habían pasado tan sólo dos minutos desde que habían retirado el cadáver. Nadie le prestó atención y la mujer terminó lavando la vereda junto a otras doñas de la cuadra. "Yo escuché la discusión, vi al hombre tirado y pensé que era un borrachín. Pero está muerto y no se cómo pasaron las cosas", explicó otra vecina. Los pesquisas, conducidos por el fiscal Pablo Pinto, tomaron como verosímil la hipótesis de la pelea vecinal como móvil del crimen hasta poder identificar a la víctima.

Cuando el móvil de la sub 20ª se dirigía al lugar del crimen, a menos de 200 metros, un motociclista que circulaba por Batlle y Ordóñez de este a oeste realizó una mala maniobra con su Honda CG 125 Titán y se estampó contra una columna de alumbrado ubicada frente a la subcomisaria y la nueva estación de trenes. El muchacho, de 19 años, falleció instantáneamente ya que su cabeza dio de lleno contra la columna y no llevaba casco. "Se está investigando si algo tiene que ver con el crimen de Patricios al 900. Entre que ingresó el llamado de alerta por la aparición del cuerpo y el choque de la moto hay entre tres y cinco minutos", indicó una fuente consultada. En la escena se hizo presente la fiscal Mariana Prunotto.

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