Discursos políticos
Los personajes políticos siempre me dejan perplejo. Breve tiempo atrás leí las declaraciones del actual concejal Giulano a este diario, sobre que "la pasión dura cuatro años. Como los socialistas llevan 20 años en la Intendencia se les acabó la pasión hace rato".

Martes 01 de Marzo de 2011

Los personajes políticos siempre me dejan perplejo. Breve tiempo atrás leí las declaraciones del actual concejal Giulano a este diario, sobre que "la pasión dura cuatro años. Como los socialistas llevan 20 años en la Intendencia se les acabó la pasión hace rato". En la página siguiente declaraba el socialista Bonfatti, candidato a suceder al actual gobernador Binner: "Cuatro años son pocos para plasmar proyectos de mediano y largo plazo. Hicieron falta 19 años para que funcionara correctamente la ley de bibliotecas populares, construir un nuevo acueducto que provee agua corriente las 24 horas a muchas poblaciones, la devolución de 12.000 hectáreas a los aborígenes..." y siguió enumerando políticas que sólo pueden consolidarse con el tiempo. A su vez, el senador Giustiniani, rival interno de Bonfatti, presentó su delfín para Rosario, el concejal Miguel Zamarini, manifestando que "es muchísimo lo conseguido por el socialismo durante 20 años. Muchos años de eficiencia, decencia y solidaridad". Pero luego, el propio Zamarini se encargo de enterrar a la actual administración de su signo cuando dijo: "Hace falta más salud pública, más participación, más descentralización, más equidad en el uso del espacio público, mayor acceso de todos a una vivienda digna, más servicios para una mejor calidad de vida de nuestros vecinos, más cloacas, más pavimentos, más economía solidaria. La ciudad de Rosario ya sabe que el socialismo garantiza esa transformación y las pruebas están a la vista". Me pregunté entonces qué hicieron los que están ahora. Si hay que efectuar toda la transformación enunciada por Zamarini ¿tenía razón Giulano y se les acabó la pasión a los que hace 20 años gobiernan la ciudad? Con ese criterio, están mas fríos que Walt Disney todos los carcamanes de la política que siguen batallando para repetir en cualquier cargo. ¿Para qué los vamos a votar entonces? Soy una persona mayor y se me hace difícil adentrarme en los vericuetos políticos, los argumentos de venta partidaria y todo lo que seguramente vendrá. Me resulta más constructivo ir a la última página del diario para divertirme con Gaturro o gratificarme con las deliciosas charlas de Candi.

Rubén Mario Baremberg