Martes 29 de Junio de 2010
El presidente de la comisión especial que debería aclarar los casos de pederastia y presuntos abusos a niños por parte de miembros de la Iglesia Católica belga, Peter Adriaenssens, presentó ayer su dimisión irrevocable, al considerar que la Justicia belga ha cuestionado la “limpieza” de las investigaciones que ese organismo está llevando a cabo. La policía belga había investigado en varias tumbas en la catedral de Malinas las posibles pruebas de delitos.
Adriaenssens presentó su dimisión al sentirse desautorizado en sus funciones. Ahora, las investigaciones abiertas contra miembros de la Iglesia belga (unos 500) por presuntos abusos sexuales a niños “deberán ser asumidas por los propios obispos. Ellos deberán ocuparse de las demandas”, explicó Adriaenssens, visiblemente molesto.