Edición Impresa

Dilma dijo que el escándalo Petrobras "cambiará para siempre" a Brasil

La presidenta reelecta , acorralada por el escándalo de coimas, trata de usar a su favor el caso, en el que fueron detenidos el viernes numerosos empresarios y funcionarios.

Lunes 17 de Noviembre de 2014

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó que el escándalo de corrupción que sacude a la empresa estatal Petrobras “cambiará Brasil para siempre”. La presidenta, acorralada por el escándalo de coimas a favor de su partido, optó por elogiar la investigación judicial y policial, que el viernes envió a prisión a 18 ejecutivos privados y de Petrobras.
  El escándalo Petrobras “cambiará para siempre la relación entre la sociedad brasileña, el Estado brasileño y la empresa privada”, dijo la mandataria a medios de prensa brasileños en Brisbane, donde participó en la cumbre del G-20. “Cambiará (al país) para siempre porque acabará con la impunidad”, enfatizó la mandataria reelecta. Rousseff presidió el consejo directivo de la petrolera entre 2003 y 2010, durante buena parte del período en el que actuó la red que desvió miles de millones de dólares de la empresa hacia las arcas del Partido de los Trabajadores (PT). Se estima que casi 4.000 millones de dólares fueron desviados mediante “comisiones” sobre los contratos.

Nuevo capítulo. El caso tuvo un nuevo capítulo trascendental el viernes, cuando la policía federal arrestó a 18 personas, entre ellas al ex director de servicios de Petrobras, Renato Duque, y a varios presidentes y altos ejecutivos de empresas privadas de primera línea de Brasil que mantenían millonarios contratos con la estatal. Al igual que como lo hiciera a lo largo de la campaña electoral que culminó con su reelección, el pasado 26 de octubre, Rousseff resaltó que no se trata del primer escándalo de la historia de Brasil, pero sí “del primer escándalo de nuestra historia que es investigado”. Advirtió asimismo que “no se puede condenar a las empresas, tenemos que condenar a las personas de los dos lados, de los corruptos y de los corruptores” y dijo que es necesaria además “tipificar la culpa” de cada uno. ”No hay culpa genérica”, subrayó. Por último, concluyó que “la cuestión de Petrobras es una cuestión simbólica para Brasil. Es la primera investigación efectiva sobre corrupción en Brasil que involucra segmentos públicos y privados. La primera, y que va hasta el fondo”, remarcó.
  El escándalo, que afecta la empresa estatal más importante de Brasil, estalló en marzo, cuando fue detenido el ex director de abastecimiento Paulo Roberto Costa, quien a cambio de obtener beneficios como la reducción de la pena suministró datos clave y detalles sobre el funcionamiento del esquema fraudulento. Según Costa y los investigadores federales, enormes cifras eran desviadas para financiar las costosas campañas políticas del Partido de los Trabajadores y de partidos aliados. Se estima que la red, que actuó entre los años 2003 y 2012 —período que coincide con el gobierno de Lula da Silva y un año del de Rousseff— desvió recursos por valor de unos 10.000 millones de reales (unos 3.930 millones de dólares). La enormidad de esta cifra ha desatado aún mayor indignación entre los brasileños.
Sin hábeas corpus. La Justicia Federal brasileña rechazó los pedidos de hábeas corpus interpuestos por tres altos ejecutivos de empresas privadas contratistas de Petrobras arrestados junto a otras 15 personas.
  El director de la constructora Camargo Correa, Eduardo Emerlino Leite, y los ejecutivos de la empresa OAS, Agenor Franklin Magalhes Medeiros y Jose Ricardo Nogueira Breghirolli, habían solicitado ante la Justicia ser liberados hasta que se confirmaran las denuncias en su contra, pero el recurso les fue denegado. La negativa fue emitida por la jueza federal Maria de Fátima Freitas Labarrère, del Tribunal Regional Federal de Porto Alegre. Los abogados alegaron problemas de salud de sus clientes, en el caso de Leite, y adujeron que los decretos de prisión dictados el viernes son “ilegales” porque no fundamentan la participación de sus cientes en los hechos denunciados. La jueza, no obstante, desestimó las alegaciones y consideró “evidente” la necesidad de mantenerlos bajo arresto debido a que durante las investigaciones los detenidos presentaron documentos falsos para justificar transferencias de dinero a empresas vinculadas con la red de corrupción armada por el PT en torno a Petrobras.
  La magistrada resaltó que, además, los detenidos intentaron coaccionar, con dinero o amenazas veladas, a uno de los testigos del proceso, “lo que desvela de forma concreta la necesidad de la medida (de prisión)”.
  El escándalo Petrobras aumenta la presión sobre Rousseff, en momentos en que un débil crecimiento y la alta inflación, que bordea ya el 7% anual, plantean serios desafíos a sus esfuerzos para reanimar a la principal economía de América latina. Rousseff también podría tener dificultades para distanciarse de los problemas en Petrobras, ya que presidió el directorio entre 2003 y 2010, en el período en que se cometieron los delitos ahora investigados. Varios miles de opositores se reunieron el sábado en las ciudades de San Pablo, Brasilia y Río de Janeiro para protestar contra la mandataria. Con carteles, reclamaban el “impeachment” de Rousseff, es decir, su juicio político ante el Congreso.

Reflotan una visita a EEUU

Brasil y Estados Unidos están tratando de fijar una nueva fecha para la visita de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, a Washington, tras la cancelación de la agendada en octubre del año pasado a raíz de un escándalo de espionaje.
  La presidenta brasileña y Barack Obama mantuvieron este fin de semana durante el G-20 en Brisbane “una conversación bastante informal” para tratar de recomponer relaciones, que se vieron gravemente comprometidas por las denuncias de que Estados Unidos había espiado a la propia presidenta, así como a varios de sus asesores y a la estatal Petrobras. Fue uno de los golpes más duros asestados a las relaciones bilaterales en décadas. Ambos países están ahora “negociando” una nueva fecha para una visita de Estado de Rousseff, la primera de un mandatario brasileño en casi 20 años a Estados Unidos, después de la que realizó Fernando Henrique Cardoso en 1995. La reelección de Rousseff en los comicios de octubre y el deseo expresado por los dos gobiernos de recomponer las relaciones bilaterales abren las puertas a que esa visita vuelva a la agenda. Brasil exigió entonces una investigación, explicaciones y el compromiso estadounidense de que cesaría el espionaje para hacer posible la visita. El vicepresidente estadounidense, Joe Biden viajó a Brasil en junio, en pleno Mundial de fútbol, y conversó con Rousseff sobre las denuncias del espionaje estadounidense a Brasil.

Valor en caída

El valor de mercado de Petrobras, una de las 10 empresas más grandes del mundo en 2008, se ha reducido en más de 200.000 millones de dólares desde entonces, en medio de la desconfianza de los inversores mientras crece el escándalo de las comisiones que retiraba el PT de la petrolera.
A pesar del descubrimiento de grandes reservas costa afuera y de los cientos de miles de millones de dólares de inversiones, la producción de la firma ha decepcionado en el último tiempo a los analistas del mercado petrolero.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario