Martes 15 de Septiembre de 2015
El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff anunció un recorte de gasto público de 6.753,2 millones de dólares para el año 2016 y el aumento de la carga tributaria, con el fin de revertir el déficit fiscal.
La reducción de gastos será de 26.000 millones de reales (6.753,2 millones de dólares), anunciaron los ministros de Hacienda, Joaquim Levy, y de Planificación, Nelson Barbosa. Respecto al aumento de algunos impuestos, el gobierno centró su propuesta en la reactivación del “impuesto al cheque” o CPMF, que había sido suprimido durante el gobierno de Lula da Silva (2003-2010). La idea es reflotarlo de manera provisoria, por no más de cuatro años, según se anunció, y con un valor menor, de 0,2 por ciento. En total, sumando el ahorro previsto con recortes de gastos y los ingresos extra que se espera obtener del sistema tributario, el gobierno estima que obtendrá el año que viene unos 64.900 millones de reales (17.000 millones de dólares) extras. La idea de volver a aplicar el CPMF fue lanzada hace un par de semanas, pero naufragó en pocos días, puesto que se manifestaron contrarios el Congreso, el empresariado y amplios sectores de la sociedad. Por esta razón existe el temor de que el Congreso, encargado de aprobar el nuevo paquete de medidas salvo algunas de menor peso prespuestario, se niegue a acompañar la vuelta del CPMF, que en caso de ser reactivado respondería por cerca de la mitad de los ingresos extras que se espera obtener.
Entre los gastos que se pretende recortar está la reducción de ministerios, que fue anunciada la semana pasada, y el número de cargos de confianza, que son los que corresponden a las “cuotas políticas”. El paquete de medidas incluye además la intención de suspender los concursos públicos para cargos federales el próximo año para los tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Menos PAC. Uno de los programas que se prevé será de los más afectados por los cortes es el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), que incluye grandes proyectos de infraestructura y fue uno de los puntales de la campaña electoral de 2010, cuando Rousseff obtuvo su primer mandato. Dentro del PAC, uno de los programas que se verán reducidos será “Mi Casa, Mi vida”, verdadero buque insignia de los dos gobiernos de Rousseff.
Una de las medidas que sorprendió por ser inédita en los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), en el poder desde 2003, es aplazar el aumento de sueldos de los empleados públicos federales, de enero a agosto de 2016. Las medidas llegan después de que la agencia Standard & Poor’s le rebajara la nota a Brasil, quitándole así el grado de inversión.