Diez años a miembros de una red narco por una avioneta que aterrizó en Sanford
Cinco hombres juzgados como integrantes de una banda de narcotraficantes, que en septiembre de 2006 hicieron aterrizar una avioneta en Sanford con algo más de 300 kilos de marihuana, fueron condenados ayer a penas de diez años de prisión como coautores de contrabando agravado de estupefacientes.

Sábado 19 de Septiembre de 2009

Cinco hombres juzgados como integrantes de una banda de narcotraficantes, que en septiembre de 2006 hicieron aterrizar una avioneta en Sanford con algo más de 300 kilos de marihuana, fueron condenados ayer a penas de diez años de prisión como coautores de contrabando agravado de estupefacientes.

El juicio oral terminó ayer en el Concejo Municipal de Casilda y había comenzado el martes. En el banquillo estuvieron el piloto de la avioneta que transportó la droga desde Paraguay, el brasileño Joaquín Inacio De Campos; los hermanos José Antonio y Sergio Daniel Zacnun, oriundos de Corral de Bustos y mecánicos de aeronaves; Hugo Cagliani, propietario del campo donde se produjo el aterrizaje; y el correntino José Leandro Fernández, acusado de ser el intermediario entre el proveedor paraguayo de la marihuana —un tal Alberto según las escuchas telefónicas— y los compradores.

El fallo fue firmado por unanimidad por los jueces Omar Digerónimo, Ricardo Moisés Vázquez y Laura Cosidoy. La resolución judicial sobrevino luego de que se escucharan a 35 testigos a lo largo de las jornadas de audiencias. Los únicos que llegaron en libertad a la audiencia fueron los hermanos Zacnún quienes viven en la localidad cordobesa de General Baldissera y seguirán libres hasta que el fallo quede firme. Los otros tres acusados estaban y seguirán en prisión.

Al margen del juicio quedó Jorge Palacios, también imputado en la causa, dado que está internado en Paraná por una afección cardíaca. Será juzgado en tanto se restablezca.

La historia. El 5 de septiembre de 2006 hubo un operativo a tres kilómetros del casco urbano de Sanford. Tuvo origen insólito: la Policía Federal y la Gendarmería llegaron casi al mismo tiempo. Las dos habían unido sus caminos tras seguir por separado la investigación, en base a interceptaciones telefónicas, sobre una banda de narcos que usaba pistas de la zona para la llegada de aeronaves con marihuana paraguaya. Los gendarmes tenían una orden rubricada por el juez Federal de Corrientes, Carlos Soto Dávila y los federales de la jueza Federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado. Al cabo del trámite estos juzgados declararon su incompetencia y el caso lo tomó el Tribunal Oral Federal Nº 2 de Rosario.

Aquel día el comandante mayor Aldo Monzón, jefe de los gendarmes, detallaba a LaCapital que en el lugar "se secuestró una avioneta Cessna que acababa de aterrizar" y que sobre la aeronave "había unos 50 panes de marihuana mientras que sobre una camioneta estacionada dentro de un galpón había otros 300 ladrillos".

"Cuando realizamos el allanamiento los traficantes ya habían cargado unos 300 kilos de marihuana en una de las camionetas en las cuales después la trasladan a los grandes centros urbanos", dijo Monzón. En ese marco fueron arrestados el piloto de la avioneta, Joaquín Inacio De Campos, de 54 años y nacionalidad brasileña; el puestero del campo, José Eleno V.; los hermanos José Antonio y Sergio Daniel Zacnun, y, más tarde Hugo Cagliani, hoy de 69 años y propietario de la explotación agropecuaria.

Voceros de la Policía Federal habían dicho que en julio de 2005, en la localidad correntina de San Roque, se clavó en tierra una avioneta Cessna 310 cargada con 400 kilos de marihuana y murió el piloto, identificado como Néstor Pintos. Pintos trabajaba para una banda a la que se la conoce como Los Cardozos o Los cordobeses". Siguiendo a los eslabones de ese grupo a través de escuchas los investigadores supieron que una avioneta aterrizaría en la zona de Sanford con un nuevo cargamento. Eso ocurrió a las 14.30 del 5 de septiembre de 2006 y una vez que la nave se estacionó, los uniformados se hicieron ver.

La Policía Federal detuvo en Casilda ese mismo día a Hugo Cagliani cuando salía del estudio jurídico de su abogado. La noticia corrió como reguero de pólvora por los bares de esa ciudad. "Es un hombre reconocido. Hace 40 años que se dedica a la fumigación. Su avión estaba en el campo y es por eso que tiene la pista en bueno estado".